lunes, 29 de agosto de 2016

El maravilloso y frikazo mundo de los juguetes sexuales II (continuación)



¡Buenas tardes, soñador@s! Qué abandonado tenía el pobre blog… Esta mañana he pensado que ya iba siendo hora de retomarlo y, al recordar una de las antiguas entradas de hace unos meses unido a lo que he ido investigado de cuando en cuando… Pues sí, se merecía una actualización con este post.
Como recordaréis algun@s, hace unos meses publiqué una entrada titulada “El maravilloso y frikazo mundo de los juguetes sexuales”. No es que yo me pase el día buscando por Internet estas cosillas debido a un oscuro pasado o alguna filia oculta, sino porque como ya sabéis, pues en la Trilogía del Placer aparece un juguetito de lo más mono que causó furor y que se convirtió casi en un personaje más. 
Antes y después de la documentación de la novela, busqué muchos juguetes para ver cuál le iba mejor a la prota y en esas excursiones internetiles me encontré de todo. SÍ, DE TODO. Y para demostrároslo, creé aquella entrada con juguetes curiosos y frikis y, como os gustó tanto, he pensado que terminar el lunes con un poco de humor era lo mejor para hoy.

Antes de entrar en materia con el post en sí, quería confesaros algo: a veces visito sex-shops, en especial si estoy en un centro comercial donde siempre hay alguno. Y no solo para inspirarme, sino porque despiertan en mí una profunda curiosidad. Todavía recuerdo la primera vez que pisé uno. Una amiga y yo éramos muy jóvenes, no habíamos cumplido los dieciocho y una tarde decidimos hacer una incursión a uno de estos lugares que se nos antojaba como algo sumamente prohibido. Pensamos que no se nos permitiría la entrada, pero nadie se fijó en nosotras o quizá, como no compramos nada, no fue necesario. La cuestión es que llegamos a la tienda nerviosas, entre risitas, y nos quedamos en la puerta con el estómago encogido hasta que al final una (y no recuerdo si ella o yo) tomó las riendas y nos internamos en un nuevo mundo. Era enorme. Y había tantas cosas. Y gente (siempre habíamos pensado que estaría vacío o que sería como en las pelis, con personas rarunas, y es que a los 17 años en cuestiones sexuales aún eres un poquito prejuiciosa). Nos gustó, la verdad. Hasta que descubrimos una zona que nos causó repeluzno y salimos casi gritando (ese sex-shop todavía tenía cabinas con una cortinita en las que podías visionar una peli y hacer tus faenas ahí y no sabéis cómo olía aquello. A los 17 años, que todavía eres inocente y te asomas a lugares que no…). En fin, que después de esto durante un tiempo me daba vergüenza ir a un sex-shop. Pero a medida que pasan los años vas perdiendo la vergüenza en muchas cosas. Y, total, en los sex-shop hay cosas que te dan alegría, qué leches. Y siempre me quedo mirando ensimismada algunos juguetes, sin poder apartar la vista de ellos, hasta que una dependienta o un dependiente me pregunta amablemente si puede hacer algo por mí…

Y tras confesaros esto, pasemos al post en sí. Aquí os dejo una selección de juguetes que me llamaron la atención, me causaron risa o me hicieron abrir los ojos como platos.

1) MI PEQUEÑO “PORNI”.
Lo siento. Siento haberlo escrito en mayúsculas, pero es que no encontraba otra forma. Quisiera que hubierais visto mi cara cuando descubrí esto. Fue una mezcla de “¿QUÉ COÑO ES ESTO?” y, al segundo, risas descontroladas. Y vuelta a empezar.
Bueno, pues esto es, claramente, una cola diva de un poni. Y deseé encontrar la explicación de cómo usarlo, pero tan solo hallé un “Si fuiste fan del pequeño poni y ahora lo eres del sexo anal, esto es perfecto para ti”. Y creo que, en realidad, con esa frase ya hay suficiente.
Bonito es, ¿no? Tan rosa, tan suave… No hay que abandonar lo cuqui.

Es tan suave, tan rosa... ¡Por Dios, qué pelazo! ¡Si es mejor que el mío!


2) Dildo de un personaje famoso de películas.
Bueno, en el otro post de hace unos meses como colofón final os endiñé el dildo del actual presidente de los EEUU (sí, de Obama. ¿Saldrán próximamente de Hillary o de Trump?). Tuvo mucho éxito. Y he encontrado dildos con más formas.
Os voy a dar una pista: “Yo soy tu padre”.
Perfecto para fanses de La guerra de las galaxias o de aquellas que en sus fantasías más secretas piensan en Darth Vader. Oigan, que no pasa nada. Que tiene una voz profunda y sexi, de esas de galanes de telenovelas… ¿No os lo imagináis susurrándoos un: “Voy a hacer que grites, nena?”
Y os añado que he encontrado muchas variantes de dildos, solo tenéis que hacer una búsqueda y os toparéis con David el Gnomo, la Torre Eiffel, una monja y muchos más. Adaptados a las necesidades de cada un@.


Novio de Elena que ha encontrado el dildo escondido: ¡Oh, cariño, cómo me gusta este muñeco que me has regalado de Darth Vader! Aunque tiene una forma un poco rara, ¿no?



3) Condones de sabor a bacon.
Yo creo que esto lo han inventado en EEUU como complemento de tu desayuno. A ver, tenemos de todos los colores y sabores. Que si fosforito para que te guíes en la oscuridad, que si rojo, que si fresa, que si chocolate, que si tutifrutti…  Pues ya era hora uno para los/las amantes de la carne, joder. Tanta fruta y tanto dulce. ¿A quién no le apetece comerse un pene y paladear ese sabor a barbacoa? Que no tienes unas Ruffles en tu casa, pues un condón te puede servir también. El lema de la compañía: “Que tu carne sepa carne”. Y encima van acompañados de un lubricante porcino para dar mayor regustillo al asunto.
Sh, eso sí. No apto para vegetarianos.


"Mi vida... ¿Te apetecen también unos huevicos, ya de paso?"



4) Disfraz de OVEJA.
He de reconocer que la cara de la oveja es mona y que con esos pechos (¿serán operados?) sería capaz de cautivar a muchos. En el otro post ya puse otro juguete que era una oveja hinchable y en Amazon estaba en el puesto 1 de los más vendidos, con lo que, al parecer, las OVEJAS CAUSAN FUROR. ¿Por qué? No lo sé y continúo en pos de la respuesta.


Ya no se lleva ser Heidi...

 

5) Anal Ring Toss Game.
Juro que yo soy muy abierta de mente, pero hay cosas con las que me descojono. No puedo evitarlo. Con esto también me sucedió. Curioseando por amazon, me topé con este nombre y me dije “Bueno, el típico anillo de estos, como los vaginales…”. NO, no podía andar más desencaminada. ¿Conocéis el juego ese de colocar un palo en el suelo y tratar de acertar con los aritos? Sí, eso que también encontramos en las casetas de las ferias para que nos regales un peluche de mierda. Bueno, pues se trata de una variante de ee juego.
Las reglas son muy sencillas, cariños: os metéis el palito por entre las nalgas, os colocáis a cuatro patas con el culo en pompa y, ale, a esperar a que vuestra pareja acierte con todos los aros. Para que luego digan. Si caer en la rutina sexual es muy difícil con todos estos avances…


"¡5! ¡5 de 5! ¡Se lleva usted el premio gordo!"



6) Mano para hacerse un trabajillo.
Se puede comprar en Japón y cuesta un ojo de la cara. No sé quién inventó esto, supongo que alguien muy cansado de hacerse pajas o alguien que sintió lástima por esas personas que estaban cansadas de hacerse pajas. No he podido encontrar un vídeo con el funcionamiento, pero me da repeluzno. A ver, nunca sabes lo que va a pasar. ¿Y si el chisme se vuelve loco y se te queda enganchado? 

-Pacoooo. Adónde vas corriendo así de un lao para otro por toa la casa!
-Socooooorrooo (fap,fap,fap)





7) Hello Touch.
No, este aparatito no sirve para controlar tus pulsaciones cuando sales a correr. En realidad, se usa para el verbo reflexivo de correr. Vamos, que es un vibrador. Es más, en la descripción del producto nos aseguran que es uno de los vibradores más potentes del mercado. Yo no sé, pero ahora me ha despertado la curiosidad porque en invierno, con guantes, nadie va a ver que los llevo puestos…


-Cariño, que creo yo que tendrías que ir al médico porque el aparatico ese de controlar las pulsaciones como que te ha dado un tic, ¿no?



8) Oral Sex Light.
A ver, yo no lo sé porque nunca he hecho una excursión de este tipo, pero seguramente en algunos casos es complicado e introducirse en determinados parajes puede resultar una hazaña. Si andas un poco perdida, no pasa nada. Te colocas este pinganillo que lleva acoplada una linterna y podrás internarte en los recovecos más oscuros de tu pareja. Recomendado para gente un poco cegata, imagino.

"Tierra llamando al Mayor Martínez... Por favor, responda. ¿Ha encontrado vida inteligente por ahí?"



9) El ORGASMATRON.
No me digáis que el nombre del juguete no os llama la atención. En su propio apelativo ya te hace pensar en un semental que te regalará como seis o siete orgasmos. Pues no andas desencaminada, pero a tu pareja también. Y es que es como una lavadora (sí, a ver, que de siempre ha sido conocido que con el programa centrifugado da gustico, lo que pasa que te resbalas y por eso en las novelas eróticas no sale, ya que no es fisno) que, arriba del todo, lleva acoplá una silla de cabalgar para que te conviertas en una amazona. Sola. Acompañada. Qué más da. Pero ya nunca volverás a ver las lavadoras igual y tampoco los toros embolados de la feria.

 -Mira, Juan, ¡si se puede elegir la intensidad del orgasmo y todoooooooooaaahhhh!

10) KaYLANI Foot Fetish.
Y este es el último, porque después de esto me tiemblan un poco las manos y no soy capaz de seguir escribiendo.
A primera vista no es algo tan raro: un pie femenino con las uñas pintadas para los fetichistas de los pies. Si no se tiene uno real a mano, no está tan mal, ¿no?
Pero os confieso otra cosa: Por debajo tiene una vagina.
DOS POR EL PRECIO DE UNO.

-Necesito contarte un secreto... Mis pies no son como los de todas las mujeres...


Y hasta aquí llega el post de hoy, soñador@s. Seguramente en un futuro volveré a hacer investigaciones y me encontré cosillas más curiosas y frikis para venir a animaros el día. Espero que este nuevo viaje por el mundo de los juguetes sexuales os haya gustado y hecho reír.

miércoles, 20 de enero de 2016

El maravilloso y frikazo mundo de los juguetes sexuales

Hola, mis amores.

En una de las presentaciones de la "Trilogía del placer", la presentadora (mi querida Connie Jett, que también es autora) me preguntó que qué hacía Elena Montagud cuando se aburría en casa. Había dos opciones: contestar que me divertía con Ducky (la ocasión bien lo habría merecido) o que buscaba juguetes eróticos por internet. Y esto último precisamente es lo que dije.

Antes de que penséis que soy una loca pervertida, sí que es verdad que, en ocasiones, me da por navegar por el extenso mundo de internet y me encuentro con cosas surrealistas, divertidas e increíbles. Gracias a eso, ahora tod@s conocemos a Ducky y es, sin duda, también uno de los protas de la trilogía.

Pero justamente en esa época en la que buscaba un juguetito para Melissa (al final me decidí por Ducky porque adoro los patos y era taaan mono), me topé con otros realmente sorprendentes. Y curiosos. Y rarunos. Hacía mucho que no actualizaba el blog, aunque ya tenía pensada esta entrada desde hace tiempo y hoy, que he tenido un ratillo libre, me he decidido a mostraros ese... MARAVILLOSO Y FRIKAZO MUNDO DE LOS JUGUETES SEXUALES. Juguetes hay muchos, por supuesto, pero os quiero mostrar aquellos que, a mí, me dejaron enamorada o patidifusa.

1) El patito vibrador.

Nuestro querido Ducky no podía faltar en esta lista. Cuando lo vi, me dije que debía ser el fiel compañero de Melissa. Duckies hay muchos, y todos ellos monísimos y divertidos. Además, tiene el punto positivo de que, si algún día te lo dejas olvidado por ahí, puedas fingir que es un simple pato de bañera disfrazado de diablo, o de sado, o de divina, o de pirata...
Tras publicar la trilogía, los creadores de Ducky se pusieron en contacto conmigo para decirme lo contentos que estaban... ¡Y me enviaron unos cuantos para mi disfrute personal! Si os decidís a compraros uno, os aseguro que la presentación también es una cucada. Nuestro adorable Ducky va acompañado de un manual de instrucciones en el que te lo presentan como un auténtico amigo... del que no querrás separarte nunca. 

Novio de Elena: Cariño... Me he encontrado con este patito en la bañera... ¡Qué modernos los hacen ahora, con vibración y todo! No veas lo nuevo que me ha dejado...
Elena: Eh, sí... (Se lo arranca de las manos como una loca).


2) El gusano vibrador.

Una variante de Ducky. A quien no le gusten los patos, pues ale, aquí tienen también gusanos. En serio, hay toda clase de chismes de estos con formas de animalitos... Ya no te podrás quejar de que no tienes mascota. Y a esta no hay que sacarla a pasear, ni limpiarle cacas ni darle de comer.

  ¡Y hasta viene en tamaño de viaje! Para que no te lo olvides en esos viajes en los que estás tan solita...


3) Flor vibradora.

Si vibradores, de eso hay mucho. Y no solo con formas de animalicos, no. Si tú eres más una amante de la naturaleza o una auténtica fan de las flores... Aquí tienes esta rosa. Bueno, eso es lo que te dicen que es. A mí me parece más un Pokemon.

¡Rosimon, te elijo a ti! 
4) Huevos vibradores. 

A veces, cuando pensamos en objetos sexuales, siempre nos viene a la cabeza que van destinados más a mujeres, pero los hombres también cuentan con un surtido de juguetitos con los que cumplir sus fantasías más tórridas. También existen los huevos vibradores para mujeres, pero yo os he querido enseñar uno para hombres. ¿Por qué me llamó la atención? PORQUE SE PELAN Y TODO, SE PELAN, EN SERIO. COMO UN HUEVO DURO. Y ya lo pelas y te sale el huevo y encima dentro va un sobre de lubricante, para acompañar. Es elástico y resistente. 

Os dejo un vídeo y todo para que veáis el funcionamiento. Sorprendente.


-Ni Huevos Kinder, ni pollas. Lo que se lleva ahora son los huevos tenga.
-¡Pues póngame una docena, por favor!


5) Kit Clonador de Pene.

Vale, este es uno de los juguetes con los que yo flipé. Hay de varios colores y tal, pero yo encima os traigo el fluorescente, para que la cosita de tu chico brille en la oscuridad. O, si eres tío y quieres hacer como Nacho Vidal que se hizo una réplica de su trancazo (jejeje, mola la broma, eh xD), ¡pues ya no hay ningún problema! Además, en la página web donde encontré este juguete, te especifica que es completamente realista y que, aparte de brillar en la oscuridad (ESTO ES COMO UNA NUEVA VERSIÓN DE LOS GUSILUZ, ¿NO? UNA MÁS GUARRINDONGA, CLARO), vibra. 
Si estás harto de que tu chica se compre los vibradores más modernos y gigantescos del mercado, ahora tienes la oportunidad de regalarle uno de tu pene. Seguro que si se lo regalas para su cumple, se pondrá de lo más contenta.

-Toma, cariño, para que no me olvides nunca en tus noches más solitarias...
-Pero Pepe... No sé, me da así la impresión de que el tuyo era un poquito más pequeño, ¿no...?


 
6) El libro vibrador.

Para cualquier amante de la literatura. Ahora todo aquello que vivimos al leer los libros, se puede hacer realidad (bueeeno, valeee, casi todo). Una compañía francesa ha decidido que hay que vivir la literatura erótica en carne propia. Y se les ha ocurrido que qué mejor que hacerlo con un vibrador conectado al libro electrónico. Se conecta vía Bluetooth... Y ale, a estimular el punto G. ¿Cómo funciona? A través de los gestos del lector. Que digo yo... ¿Qué hará eso cuando haga yo un movimiento juguetón con la lengua? ¿O si aprieto las piernas? ¿O...? En fin, que si se quiere cambiar la intensidad porque ya no podemos disimular más, se acaricia el libro o se respira en él. 

Y si lo que quieres es vivir al máximo, pues ale, utilízalo con tu pareja porque también existe una app que lo controla a distancia. Imagina ahí en casa de la suegra cenando... Tu chico se conecta y toma, dale, ahora tiene el control él (Uy, qué peligroso)... Tú con cara de suplicio (je, de suplicio del bueno) y tu suegra ofreciéndote más cocido, que estás mu delgada. 



En el autobús:
-Señora, ¿está usted bien? Es que está haciendo unos ruidos muy raros...
Golpeando el kindle: -¡Oh, sí, sí....  (Insértese nombre de cualquier personaje literario que nos produzca orgasmos).



7) Oveja hinchable.

Este fue uno de los que más me sorprendió, para qué mentir. Me quedé así mirando la pantalla en plan:  ¿Y esto... esto para qué es lo que é? Que cada uno tiene sus gustos, y no me meto en ellos, pero una está acostumbrada a ver muñecas o muñecos hinchables y se topa con esto y qué queréis que os diga, sorprende.
Pues nada, que en realidad esta ovejita, que por si fuera poco cuenta con un agujero (¡faltaba más, oiga, hay que darle realidad!) y que me lleva un lacito rojo y tiene cara de guapa, va destinada para las despedidas de soltero. Si es que los tíos entre ellos en ocasiones son muy cabroncetes... Ni muñeca hinchable, ni stripper ni ná, ¡para el Juan una oveja!
Y que conste que, en Amazon, está el nº 1 de los más vendidos en artículos de broma. En algunas webs pone que es para satisfacer los instintos más animales... Ejem. ¡No comment!

Sexy, la cabra es. Todo hay que decirlo. 
8) Dildo de un personaje famoso.
Vale, he dejado este juguete para el final porque quería rematar con una traca bien fuerte. Un dildo no es un juguete erótico fuera de lo común... Bueno, eso pensáis. No lo es si se trata de uno con forma de pene normal. Pero cuando te venden uno con la cara de una de las personas más famosas del mundo, entonces la cosa cambia.
Mi cara, al encontrarme con este juguetito, fue de: "¿Really?, ¿Esto está pasando?". ¿Quién cojones quiere un dildo así? ¿Y para qué? ¿Con qué perversas intenciones? En serio, miles de preguntas rondaron por mi cabeza... Y aún no las he resuelto. Si me queréis ayudar, acepto gustosa.
Os dejo la foto del susodicho... Lo tenéis que adivinar.

  Azul democrático... Oro presidencial... (Leedlo como si fuera la adivinanza de "oro parece, plata no es..."). ¿Qué cosita es?
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Sí, ¡LO HABÉIS ADIVINADO! Vuestros ojos no os engañan... Se trata de unos dildos de OBAMA, el presidente de los EEUU.
Si lo que queréis es un toque americano, ya sabéis... Para que luego digan que está todo inventado. Siempre hay alguna mente retorcida que nos mostrará que no. ¿Qué pensará el presidente de todo esto? 
Y hasta aquí llega el post de hoy, queridas soñadoras.
Espero que este pequeño viaje por el mundo de los juguetes eróticos haya sido de vuestro agrado y os haya hecho reír.
  


   

lunes, 7 de septiembre de 2015

Palabras de Placer (Trilogía del Placer II) a la venta en plataformas digitales

¡Buenos días a todos!

Pues sí, ya está a la venta Palabras de Placer, el segundo volumen de la Trilogía del Placer. De momento lo tenéis en digital en todas las plataformas digitales. Y en octubre lo podréis conseguir en papel.

¡A disfrutar con los patitos!

SINOPSIS:
Tras la sensualidad explosiva de Trazos de placer, llega ahora una novela igual de intensa y aún más apasionada.
Te lo advertimos y ahora ya lo sabes: con la «Trilogía del Placer», ¡volverás a soñar!
¿Quieres disfrutar con las canciones que hacen vibrar a Melissa, la protagonista de Palabras de placer? Al final de este eBook encontrarás un enlace para acceder a la banda sonora que acompaña a esta sensual historia de amor y pasión.
Melissa y Héctor creen que el amor puede derribar todas las barreras, pero algunas se resisten a caer.
Melissa piensa que Héctor es el hombre perfecto para ella, sin embargo está descubriendo una faceta de él que desconocía.
Melissa está convencida de que Germán pertenece al pasado, pero su ex novio no lo tiene tan claro y ha vuelto más guapo y sexy que nunca...
¿Por qué los ex siempre reaparecen enel momento menos apropiado? ¿Por qué la felicidad junto a alguien nunca puede ser completa? En definitiva, ¿por qué los asuntos del corazón siempre se acaban complicando?
Una historia de hoy sobre mujeres que buscan el amor y hombres que dicen querer solo sexo.
Tan real y tan intensa como la vida misma...

Enlaces de compra: 



Cosas ridículas (pero que luego son graciosas) que te pueden pasar en una cita

¡Buenas, mis soñadoras y soñadores!
Como es lunes, apetece empezar la semana con alegría y risas, así que me he dicho que qué mejor que crear un post de esos graciosos que tanto me gustan, y a ver si también os puedo amenizar un poquito vuestro día.

Como habéis visto en mis otros post, me encantan esas situaciones que son ridiculonas y que, aunque en ese momento te quieres morir de la vergüenza, pasado un tiempecillo (o incluso en ese mismo momento) puedes reirte con ellas. Porque lo mejor es tener sentido del humor y aprender a reírse también con uno mismo cuando le pasan estas cosillas.

El post de hoy va dedicado a las citas... (que puede ser la primera -y en este caso es más vergonzoso-, la segunda o la tercera... Luego ya pasa un tiempo y como hay más confianza -aunque a veces esta da asco, pa' qué mentir- ya no importa tanto y todos nos reímos) y a esas cosas que nos pueden pasar y que te hacen pensar: "Tierra, trágame".

No os voy a decir exactamente cuáles me han pasado, eso lo dejo para vosotr@s, para que intentéis adivinar... Pero os aseguro que alguna de ellas me ha pasado y que, si bien al principio me he querido morir de la vergüenza, después me he reído un montón, y mi pareja también.

Pues... ¡vamos allá!

-La comida entre los dientes. 

Para mí, esta es una de las menos vergonzosas, pero bueno... Siempre está esa sensación de pensar: "Joder, debo de haber quedado como una gilipichi". Pues nada, ahí estás tú comiendo o cenando por primera vez con ese hombre por el que estás empezando a sentir algo (no sé si a vosotr@s os pasa, pero es que a mí me pone muy nerviosa la primera comida o cena con una persona a la que estoy conociendo, y claro, de los nervios luego pasan cosas peores...), estás tan feliz, él soltando bromas que te hacen reír un montón... Y es cuando llega el problema: te estás riendo, estás sonriendo todo el rato y, por cojones, los dientes se te ven. Y él, de repente, empieza a hacer gestos raros que tú no llegas a comprender (hasta piensas si es que va a tener algún tic extraño) y tú sigues sonriendo como una pava hasta que, por fin, te dice esa frase que has visto en tantas películas de risa y que tú pensabas que jamás te la dedicarían a ti: "Mira, perdona, es que... Tienes algo entre los dientes". Y ese algo no es una simple manchita, no, sino un pedazo de trozo de lechuga pegado en tu paleto, más grande casi que el propio diente, y te arrepientes de no haber cogido tu hilo dental o incluso el cepillo de dientes.
-¿Me das un besito...?



-La ropa que decide rasgarse en ese momento feliz.

Ni siquiera es necesario haberse puesto una ropa excesivamente estrecha. En ocasiones, el destino es cruel y decide pasárselo bien a tu costa dejándote en ridículo. Llevas puesto ese vestido tan bonito (aunque un poquito ajustado, para qué mentir) que viste en las rebajas, o tu falda favorita que no usabas desde hace un tiempo, o ese pantalón vaquero que realza tus piernas y tu culo... Y estás fantástica. Te has dado cuenta que cuando has aparecido ante él por primera vez, ha dudado entre darte dos besos o tirarte contra el capó del coche. Total que ha llegado el momento de irse a bailar, o simplemente tienes que agacharte porque se te ha caído algo y... ¡Rascaaaa!
Estás agachá, con tu magnífico culo en pompa, pero el problema es que está ahí mostrándose en todo su esplendor de manera literal. Has oído ese terrible ruido de roto y un airecillo fresco te está entrando por todas tus partes. Si tienes suerte te habrás puesto un bonito conjunto de ropa interior. Si te has puesto un tanga de esos de hilo, lo más probable es que todas tus nalgas estén preparadas para un selfie. Lo único que te queda es levantarte con toda la dignidad que te quede, sonreír y... aguantar el resto de la noche. Si llevas una chaqueta, anudatela a la cintura como cuando éramos jovenzuelos...

Asegúrate de llevar una ropa interior bien bonita. Al menos, que puedas ir con la cabeza bien alta.



-Beber demasiado.

Puede pasar. Puede pasar porque estamos nerviosas, para qué negarlo. Y pensamos que un vinito o una cervecita no puede hacer daño... Craso error porque esa copita y esa cañita se multiplican como por arte de magia y cuando nos queremos dar cuenta tenemos en la mesa una colección de vasos cuya bebida ha bajado a la rapidez de la luz. Y nada, acabas borrachísima, hablando casi que en otro idioma y... lo peor que puede pasarte es que te siente mal y acabes vomitando en medio de la acera mientras él te tiene que sujetar el pelo para que no te lo manches. Pero bueno, si te trata de manera cariñosa y te cuida en esta primera cita, seguramente el éxito está garantizado.
Por una copita que me tome antes de ir a la cita, no va a pasar nada...


 -El pedo fatídico.

Somos mortales. Todos nos tiramos pedos. Y a todos se nos ha escapado uno alguna vez. Lo que sucede es que no es lo mismo estar en tu casa solita donde puedes dar rienda suelta a la Orquesta Sinfónica, que estar en plena cita y que ese pedete puñetero decida ser libre. Es lo que pasa cuando te estás riendo tan tranquila a carcajada limpia, que sin querer pues se escapa. O simplemente piensas que no sonará mucho, pero ha sido un error. Tienes varias opciones: disimular y toser, reírte o soltar alguna gracia. Lo que no se debería hacer es salir corriendo despavorida. 

 Eso si tienes la suerte de fingir que de verdad no ha sido un pedo...


-Los tacones malditos.

Queremos estar bellas para la cita y está claro que unos tacones bien bonitos van a estilizar nuestra figura. Pero esos tacones tan maravillosos pueden ser también tus verdugos y más cuando no estás acostumbrada a llevarlos (que es lo que me pasa a mí, que siempre acabo pareciendo una mezcla entre un pato mareado y Lina Morgan). Lo mejor que te puede pasar es que el pie se te tuerza y camines unos cuantos metros cual trapecista en la cuerda floja pero que salgas airosa. Lo peor es que acabes escoñada en el suelo y él preguntándote si estás bien. Riete también, que es lo mejor.
 Las leñes con tacones nos convierten en expertas bailarinas de break dance...


Y hasta aquí llega el post de hoy. Espero que en este día lluvioso al menos os haya sacado alguna sonrisa.
¡Feliz lunes, soñadoras y soñadores!

martes, 21 de julio de 2015

Trazos de Placer (Trilogía del Placer I) en preventa

¡Hola, soñadores!

Como sabéis, hace aproximadamente un año autopubliqué en mi blog Trazos de placer, un relato de unas 100 páginas contando por encima la historia de Melissa y Héctor. Después llegaría a Amazon Palabras de Placer, la segunda parte.

Hace más de medio año, el día de mi cumple, recibí una fantástica noticia: Grijalbo (la editorial de 50sombras de Grey, de Penguin Random House) estaba interesada en esta historia y quería lanzarla tanto en papel como en digital. Así pues, como veían que la historia de todos los personajes tenía mucho potencial, decidimos convertirla en trilogía para que todo quedara bien explicado.

Por tanto:

-Trazos de Placer ya no es un relato, sino una novela de casi 400 páginas. Esta nueva versión contiene muchas escenas nuevas e inéditas, en las que podréis conocer más a los personajes y saber un poco más acerca de Melissa.

-Palabras de Placer también tiene novedades, en especial el final que es diferente (al haberse extendido a trilogía).

-El tercer libro que próximamente os anunciaré es completamente nuevo y más adelante os hablaré de él.

Por ahora ya tenéis en preventa el primer volumen, Trazos de Placer, en toda las plataformas digitales. Sale a la venta el 1 de agosto en todas ellas y en septiembre en papel.

¡Volverás a soñar!



http://www.amazon.es/Trazos-placer-Trilog%C3%ADa-del-ebook/dp/B00ZSIX00Q/ref=pd_sim_351_1?ie=UTF8&refRID=13B23QKY030N9Z9D4ZR7

viernes, 10 de julio de 2015

Cosas que te dan subidón y te hacen pensar que eres la puta ama

¡Bueeeenas, soñadoras y soñadores!

Como es viernes, hace mucho calor y durante mucho tiempo no había actualizado el blog... Pues me he dicho que ya era hora, ¿no? Que lo tengo muy abandonado al pobre.

Como siempre, os traigo una entrada sobre ralladitas de estas que se me ocurren a mí, y que me hacen pensar. Esta vez he querido recordar aquellas cosas que nos dan un subidón increíble y con las que creemos que somos los putísimos amos y después nos damos cuenta de que nada más lejos de la realidad.

Así que... ¡allá vamos!

1) Cantar en la ducha

Yo no sé vosotr@s, pero yo canto en la ducha. Y mucho. A veces puedo quedarme más tiempo bajo el agua solo por terminar una canción. Y me emociono demasiado, tanto que creo que los vecinos deben de estar de mí hasta el ojete (porque a veces también me da por enchufar el ordenador, buscar en youtube karaokes y ale, a berrear se ha dicho), porque además me encanta cantar canciones de esas que te tienes que desgañitar para ponerle todo el sentimiento que se merece.
Y es que, yo no sé qué magia tiene la ducha, pero en ella parece que todo el mundo sea un portento musical. Oigan, que cuando yo estoy bajo el chorro, ni la Beyonce tiene mi talento. Por no decir que con las gotas de agua rodando por tu cuerpo también parece que seas la bailarina más sexy del mundo (algo que es también un mito y deberían advertírnoslo).
No sabéis la de veces que he cerrado el grifo al terminar la canción, he abierto la mampara y me he encontrado con mi novio descojonándose de mí. Pero claro, es un riesgo. Y yo por sentirme tan reinona cuando canto en la ducha, lo corro.

Pues sí... Lo mismo me pregunto yo que el de la foto. No sé por qué Pitbull no me ha llamado aún para un dueto...
 
 
2) Cantar en el coche
 
Esta es una variante de la anterior y es también uno de esos momentos en los que todo tu arte y talento sale a la luz. ¿Quién no ha cantado con todos sus amigos en el coche a grito pelao? ¿Quién no lo ha hecho incluso viajando sola, apretando las manos en el volante y soltando todo el poder que una siente al ritmo de "I will survive"? Permíteme decirte que si aún no lo has hecho, ya estás tardando. No se puede ir en el coche sin la radio o un CD puestos y sin cantar, por supuesto. ¡Tararea al menos!
 
Es en estos momentos dentro del coche hasta cuando escuchas cantar a ese amigo tan tímido. Jamás lo había hecho nunca, pero se une a tus berridos con "It's my life" de Bon Jovi. Y te das cuenta de que en España hace mucha falta el inglish pitinglish y que nuestra imaginación para inventar letras es enorme. Sí. No nos las sabemos, ¿pero qué más da? Somos capaces de cantarlas y hasta lo que nosotros decimos se parece a lo que dice el cantante. Así que: a cantar en el coche y haciéndolo como si realmente te supieras la letra. No hay nada mejor. Y si de paso el del coche vecino es un jamelgorro que te está observando con los ojos como platos, aprovecha para marcarte alguna calentita de Rihanna.
 
 Y no solo cantar, sino también acompañarlo de gestos exagerados y de bailoteos al límite. Las mejores actuaciones de tu vida se dan en el coche.
 
3) Tener tu propia BSO
 
Yo la tengo, faltaría más. ¿La tenían Olivia Newton John y John Travolta o Nicole Kidman y Ewan McGregor y yo no? Faltaría más, hombre. Que además mi vida es mucho más interesante. 
A mí me sucede cuando voy por las mañanas en el tren camino del trabajo, y me pongo la radio para no quedarme dormida. Cuando bajo del tren continúo con los cascos puestos y aquí es cuando empieza la película. PORQUE SIEMPRE QUE VAS CAMINANDO TE PONEN ESA CANCIÓN QUE DESPIERTA EN TI UNAS GANAS TREMENDAS DE CANTAR Y BAILAR. Sí, te sientes poderos@, se te empiezan a mover todos los músculos del cuerpo, incluso cambias el ritmo de tus pasos y a punto estás de marcarte un bailoteo que ni las Spice Girls en su mejor tiempo. 
Y te preguntas, "¿Si me pongo a bailar y a cantar se unirán a mí todas estas personas que caminan a mi alrededor?
Todavía no lo he llevado a la práctica, pero si algún día lo hago, os diré qué tal los resultados. 
 
Así acabo cualquier día, como en la escena de la peli de Fama... Lo malo es si a mí no se me une nadie.
 
 
4) No llamar al tío por el que te has colgado
 
Ya lo dicen. Hay que hacerse la dura. Has conocido a ese tío por el que todas babearían y, además, es especial. Bueno, lo era hasta que te pidió tu número, se lo diste y prometió "llamarte". Llevas esperando 48 horas a que lo haga, y nada, ¡pero parecía tan majo! Tu dedo tiembla cerca de la tecla de llamada o incluso del wasap.
Pero al final lo consigues. Has superado la barrera de las horas y, si él ya no llama, ¿para qué lo vas a hacer tú? Si quiere algo, que se lo gane. 
Como eres la tía más dura del universo decides celebrarlo tomándote unas birritas con las amigas. Pero claro, con ellas nunca son unas birritas. Siempre son birritas, chupitos, copas y más. Y acabas emborrachándote para olvidar que el jamelgo no te ha llamado. Porque qué cojones, querías que lo hiciera y ahora te arrepientes de no haberlo hecho tú. Pero el alcohol ahoga todas las penas.
El nivel de putísima ama ignorahombres desaparece cuando al día siguiente te despiertas, miras tu wasap y descubres un mensaje suyo. NO TE LO HA ENVIADO ASÍ DE GRATIS, NO. Lo que ha sucedido, como en tu peor pesadilla, es que anoche en pleno éxtasis borrachuzo, le enviaste uno mensaje tú cagándote en todos sus muertos. Y así queda la cosa.
 
Mensaje: Hola, guapo. Mira, te voy a decir una cosita: tengo muchos tíos en la lista como para pasarme el día esperando. Si quieres algo, únete a la cola. 
Mensaje REAL como consecuencia del alcohol: howdk, guaaaaaaaaaaaaaap. Teevoy a deicciru una cosita... tiosss muchhhhioss. qrt joudaddan.
Respuesta del tío en cuestión: Hola... Me robaron el móvil y no pude llamarte. ¿Te encuentras bien?
TIERRA TRÁGAME MODE ON 100%
 
5) Lograr mear en los baños de una discoteca sin que nadie te ayude
 
A veces tus amigas suelen ser de lo más crueles. Entre que una se ha ligao a un potentorro, otra que lo está dando todo en la pista y aquella que va hasta el culo y se ha caído en la pista... Decides ir tú sola al baño. Craso error. Los servicios de una discoteca son un lugar aparte en un mundo paralelo y aquell@s que van sol@s nunca vuelven a ser los mismos. Si la misión se cumple con éxito, salen endurecid@s.
Bueno, pues ahí estás tú esperando en la cola interminable, envidiando a todas esas chavalas que han ido con sus amigas, quienes les podrán sujetar bolsos, puerta o lo que sea mientras hacen sus necesidades.
Y ya te toca a ti y te das cuenta de que justo esa noche llevas ese mono tan coqueto pero que dificulta enormemente el acto de mear. Y encima el bolso más grande que tú. Y al entrar compruebas que la puerta tiene el pestillo roto. Pruebas que superar:
 
1) Sostener el bolso porque el suelo es como un vertedero.
2) Sujetar la puerta para que nadie entre y te pille aponada en el trono.
3) Bajarte el mono y no mearte en el intento porque vas un poco (bastante) mamada.
4) Encontrar la postura adecuada para realizar todas esas cosas.
5) Y moverte mientras haces pipí para que la luz no se apague.
 
TÚ SÍ QUE ERES UNA CONTORSIONISTA Y NO LOS DEL CIRCO DEL SOL. Vamos, ni en el Kamasutra se enseñan esas posturas. A todo eso sumadle el hecho de mear medio agachadas sin posar el culete en la taza del wáter. Para que luego digan los hombres por qué vamos de dos en dos o más al baño. ¿Lo entendéis ahora o qué?
 
Si has logrado todo esto, de verdad que eres la puta ama.
Y por favor, mira antes si hay papel del baño, especialmente si tus aguas son mayores y no menores.
 
Tal cual, oigan, tal cual. Y eso que esa muchacha no lleva bolso ni ná.
 
 
6) Caminar con tacones de 50 centímetros y no morir en el intento
 
Vale, he exagerado. Pero para mí cualquier tacón que sobrepase los 5 cm ya me parece más alto que una noria. 
La cuestión es que hay ocasiones en que por cojones tienes que ponerte unos taconazos porque vamos, no vas a ser menos que las demás. Y también está el hecho de que los has visto en la tienda y te has enamorado de ellos y, aunque sea una vez, tienes que usarlos. 
 Pues bueno, te los pones y quedan preciosos. Te hacen unas piernas estilizadas que pareces la protagonista de Showgirls. Das unos cuantos pasos por la casa y todo parece ir bien. HASTA QUE SALES A LA CALLE. Porque no sé qué pasa, que es poner un pie fuera de la finca y ya todo cambia, parece que el suelo de la calle tiene vida propia y que se empeña en joderte la vida. 
Así que te esfuerzas al máximo en dar lo mejor de ti y al menos no parecer un pato mareao durante los primeros quince minutos. A lo largo de la noche ya se te puede excusar que camines como si te hubieras bebido hasta el agua de los floreros porque, al fin y al cabo, por la madrugada todo el mundo va fatal... pero hasta entonces, y sobre todo cuando todos te pueden observar, MANTÉN TU DIGNIDAD.
Si se presenta ese momento en que el destino quiere ser un hijo de puta, ABRE BIEN LOS OJOS Y PREPÁRATE PARA USAR TODAS TUS ARMAS DE GIMNASTA PROFESIONAL. El pie se te ha torcido. Y sabes que si no haces algo te vas a pegar la hostia de tu vida. NO, NO TIENE POR QUÉ, SÉ RÁPIDA. Mueve el otro pie, juega con el equilibrio. Seguramente vas a dar unos cuantos pasos más en los que la gente apostará hasta su madre por que te vas a caer. En ese momento te conviertes en una mezcla entre Lina Morgan y un pingüino borracho, pero no tiene por qué ser el final de tu vida. Ves toda tu vida pasar por delante, hasta el día aquel en que tuviste la peor diarrea... 
Pero al final LO CONSIGUES. No te caes. Y, en el fondo, has sorteado el peligro de una manera bastante elegante.
¡Tú sí queres la ama!
 
 Para mí llevar tacones es como caminar en la cuerda floja...
 
 
Y hasta aquí el post de hoy. ¡Espero que os haya gustado! Hasta prontito.