sábado, 22 de noviembre de 2014

¡Mañana cumplo 28 años, pero me quedé en la adolescencia!

Antes de nada, desearos un feliz sábado, tentadoras y tentadores.

Quiero explicaros algo: Yo antes tenía otro blog que se llamaba "Divagaciones de una filóloga" y allí escribía sobre diversos temas. Era muy divertido e interesante, así que he decidido que también sería agradable hacerlo en este. 

Hoy me ha venido una divagación a la cabeza acerca de los cumpleaños debido a que mañana es el mío (¡Eh, y el de una amiga también! Naza, que cumplimos el mismo día, ¡bieeen!).

En realidad, a mí ya no me gustan demasiado los cumpleaños. Esto se debe a que parece que he hecho un pacto con el diablo. Y no, no es tan maravilloso como vosotr@s podéis creer. Os voy a explicar qué es lo que sucede: la edad que yo cumplo mañana es la de veintiocho años (MADRE MÍA, ¡ya me acerco a los treinta!) y, sin embargo, mi cuerpo y mi cara parece como que se quedaron en la adolescencia. 

Bueno, si el pacto lo hubiese hecho con este ángel oscuro, no me habría importado si el castigo son cien noches de sexo desenfrenado.

Imagino que conocéis el retrato de Dorian Grey, en el que un joven hace un pacto y deja su alma en un retrato suyo. Mientras el cuadro va envejeciendo y deteriorándose, él mantiene su aspecto juvenil, guapo y maravilloso. Yo no tengo ningún cuadro como él (bueno, en casa tengo el de una Menina extraña que parece poseída. Algún día os lo enseñaré.), pero parece que se repite la misma historia.

Total, que seguro que muchos y muchas pensáis: "¿Pero de qué te quejas, jodía? Si aparentas menos eso es maravilloso". No lo es del todo porque claro, a veces quieres aparentar que eres una mujer de tu edad, porque con veintiocho años eres una mujer, caray. 

Hace poco salió un libro romántico erótico titulado Rendición en el que la prota es también una mujer de veintipico años que parece que tiene dieciseis. Yo dije "Pues vamos a leerlo a ver qué le pasa a esta chica". A mí el libro me ha encantado, la verdad, pero no creo que yo vaya a correr la misma suerte que la muchacha y que un maromo se vaya a enamorar de mí. En realidad, creo que es más fácil que se fijen en mí pedófilos a los que les gustaría que me vistiera de colegiala, con trencitas incluidas.

O sea, que aquí tenemos el primer aspecto negativo:
1)Viejetes verdes que se acercan a ti. Ya os contaré una terrible anécdota que me sucedió con un viejete cuando iba a la universidad. Aún puebla mis pesadillas.
"Ola guapa, ke ase".


Os voy a contar otra cosa que me pasaba antes. Ahora ya lo he superado, creo que porque ya me conocen. Durante mucho tiempo, hasta los veintitres o veinticuatro años, me pedían el carnet de identidad para entrar en las discotecas. Era un poco vergonzoso que, incluso chavalitas de dieciseis años entraran así, sin más, y que yo tuviera que rebuscar en mi bolso hasta encontrar el maldito carnet.

Ale, pues segundo aspecto negativo:
2) Hasta las niñas de quince años están más desarrolladas que tú.

Y hay una anécdota que me sucedió ayer que me dejó trastocada. La verdad es que me ha pasado solo con personas de China. No sé si es que para ellos es muy difícil adivinar la edad de una persona, pero vamos, jamás me habían quitado tantos años de encima. Cuando tenía unos 23 años ya me ocurrió, pero bueno, a los 23 aún dices "No es tanto". Sin embargo, ahora con 28 la cosa ya es un poco exagerada. Ayer llevé al trabajo una tarta para celebrarlo con las compañeras. Les dije a los estudiantes que si querían podían comer también. La cuestión es que hay una estudiante china que me preguntó la edad. Cuando se la dije, alucinó. Yo pensé: "Bueno, allá vamos, me va a decir que ella pensaba que tengo unos 25". Pero no, va y me suelta que parece que tengo dieciseis años. ¡DIECISEIS, VÁLGAME DIOS! A este paso, dentro de cinco años habré vuelto a usar pañales.

Tercer aspecto negativo:
3) Sonreír cuando la gente insinua que tu aspecto es el de una adolescente. ¿Lo pensarán porque mis pechitos son diminutos?

Por supuesto, chicas y chicos, que hay cositas positivas. 

1) Puedo comprar ropa de Stradivarius, Bershka, Shana, etc en la sección juvenil. ¿Para qué ir vestida como una mujer pudiendo llevar ese look desenfadado de las adolescentes? (Nótese la ironía en esta frase, por favor).

2) Cuando sea madre, los amigos jamelgos de mis hijos, dirán: "Abel (sí, mi hijo se va a llamar como el prota de mi trilogía Tiéntame), menuda madre tienes". El término que se utiliza es "MQMF": Madre Que Me Follaría. Yo siempre he querido ser una madre joven. Es evidente que en cuanto a edad no lo voy a conseguir ya. Pero oigan, aún puedo hacerlo con mi aspecto. ¿Veis? Si es que no sé por qué me quejo.

 Así seré yo. Seré la nueva musa del Canto del Loco. ¿Recordáis la cancioncilla, no? "Y es que la madre de José me está volviendo loco..."

3) A veces veo a conocidas que se supone que eran las guapas, las maravillosas y que, sin embargo, ahora parecen viejóvenes. Pues ale, por lo menos yo estoy mejor cuidada que ellas y sin tener que usar tropecientas cremas al día. ¡Chupaos esa, viejunas!

4) Si me dejo llevar por las historias romántico eróticas que son más famosas, yo conseguiré gustar a un maromo rico, perfecto y con la V en su vientre. En Fifty Shades of Grey, Anastasia Steel es una mujer (tiene 24, pero bueno, consideremos que a esa edad ya se es una mujer) de aspecto inocente, que aparenta menos edad. Pues yo puedo fingir que no tengo 28, que tengo 24, que el maromo no se va a dar cuenta y seguro que por mi aspecto fresco, juvenil y de niña inocente le va a apetecer darme unos azotes.

¿Veis? Estos gestos les encantan a jamelgos como Christian Grey: Pon tu mejor cara de niña inocente, tápate la boca con las manos y riete como una niñita pequeña. Automáticamente podrás notar que algo duro y enorme te roza, y no es su móvil de alta generación.

5) Puedo mantener el carnet joven sin que se den cuenta.Chhhsss, esto es un secreto ;)

6) Quizá algún día pueda interpretar una peli porno haciendo de colegiala. Al fin y al cabo, si me pagan bien, ¡no es tan malo! Mirad a Sasha Grey. No sé si la conocéis, pero es una mujer que tiene carita de niña (carita de niña un poco cachondona, eso sí, yo tengo que practicar esa cara que de momento no me sale. Cuando intento poner morros u ojitos de mujer fatal, parece que estoy bizca o que soy un pato) y que estuvo en la industria del porno, consiguió ser muy famosa y ahora ha escrito hasta un libro. Eh, que aunque se crea que no, las actrices porno no son tontas. Esta es de las inteligentes, como yo (bueno, yo aún no soy actriz).

7) Puedo salir con yogurines. Ahora ya lo hago y no está mal, ¿eh? Tienen más energía, te ponen mirando pa Cuenca mucho más fácilmente y puedes presumir ante tus amigas. Eso sí, jamás dejéis que os conviertan en su Madre II. Vosotras estáis ahí para que os den manganda de la buena, no para plancharles la camisa.

8) Si tienes aspecto de chiquilla, es más fácil que te vean como un osete amoroso. Hay veces que lo único que queremos es que nos mimen, que dejen de vernos como la súper woman que puede hacerlo todo. Así que, te enroscas en el sofá con tu pijama de osicos, y te van a ver como una bebita. OJO: No permitáis que esto dure mucho, que puede traer una catástrofe y que no os tomen en serio.

9) No importa que uses BRAGAS INFANTILES. Total, van acordes con tu aspecto. Nadie te recriminará que no lleves ese tanga negro con encaje tan sensual. No, porque tú llevas una braguita de Hello Kitty o un culotte de Piolin y al final te das cuenta de que a los tíos les pone y todo. Si en el fondo te las van a arrancar a la primera de cambio. A veces, ni se dan cuenta de tu ropa interior.

Esta braga me ha encantado. Creo que será la próxima que me compre.


10) Puedes salir con veinteañeros aunque tengas cuarenta años porque nadie se va a dar cuenta. Es lo que yo todavía hago. Tengo amigos de todas las edades, pero también un grupo en el que algunos tienen incluso 22 años. Y me camuflo que no veas. 

Pues como véis, los aspectos positivos son más numerosos que los negativos. Así que... Mañana, cuando cumpla esos veintiocho años de los que tanto me quejaba, voy a gritar un ALELUYA.

¿Y vosotr@s? ¿Me contáis algo sobre vuestros cumpleaños? ¿Cómo os sentís cuando cumplís? ¿Os gusta celebrarlos? ¿Os pasa lo mismo que a mí? ¿Lo contrario? ¿Ventajas? ¿Inconvenientes? ¡Animaos, TENTADORES Y TENTADORAS!

¡Y feliz sábado!


martes, 18 de noviembre de 2014

Miércoles 19 de noviembre, PRESENTACIÓN TIÉNTAME

¡Hola a todas mis tentadoras y tentadores!

Mañana, 19 de noviembre, es la primera presentación de TIÉNTAME. Tendrá lugar en la Librería Leo en Valencia, a las 19 horas. Llevaré una tarta para tentaros, porque además el domingo es mi cumple. Mi presentador será David Mateo. Lo vamos a pasar taaan genial que querréis repetir.

Ya sabéis... ¡UNÍOS A LA TENTACIÓN! No podéis faltar, valencian@s.

jueves, 6 de noviembre de 2014

Ya ha llegado la TENTACIÓN

¡Tentadores y Tentadoras!

Ya tenéis a la venta desde el día 4 de noviembre el primer volumen de la trilogía TIÉNTAME en todas las librerías (Casa del Libro, Corte Inglés, Fnac...) y también en todas las plataformas digitales.



En tan solo dos días a la venta TIÉNTAME se ha colocado en el TOP2 de Ficción erótica de Amazon y en el TOP20.



¿A qué estais esperando para haceros con vuestro ejemplar en papel o en ebook?

Os dejo un pequeño fragmento para ir abriendo boca:

"
—¿Te gusta? —me susurra en el cuello.
            Oh, pues claro que sí. Me encanta. Como si no lo supiera. ¿O se refiere a la langosta?
            —Sí... —respondo en voz baja.
            Me empuja contra la barandilla y le escucho respirar con intensidad. Sus labios me acarician el cuello y yo cierro los ojos. Va subiendo poco a poco. Se roza contra mi trasero y se me escapa un pequeño gemido. ¿Nos estará viendo alguien? Me gustaría que la camarera nos estuviese observando desde los ventanales con expresión envidiosa. Chúpate esa, Barbie, ¿a quién es a la que está empotrando contra la barandilla?           
            Asciende hasta llegar al lóbulo de mi oreja y me lo lame y lo muerde. Oh, joder, estoy tan excitada. Incluso me están dando calambres en la parte interna de los muslos. Hacía tanto tiempo que un hombre no me ponía así... Bueno, en realidad nunca un hombre ha logrado excitarme de este modo. Noto su lengua jugar en mi oído. Su respiración entrecortada me pone todavía más.
            —Sara... —murmura.
            —¿Mmm?
            —Sabía que ibas a ser mía.
            Abro los ojos de golpe. ¿Perdona? ¿Cómo que lo sabía? ¿Qué demonios estoy haciendo aquí  dejándome sobar en medio de la terraza de un restaurante por un tío al que apenas conozco? ¡Desde cuándo soy una fresca! Me remuevo entre sus brazos y como veo que no consigo apartarlo, me echo hacia atrás y, sin querer, le doy un cabezazo en la cara."