lunes, 7 de septiembre de 2015

Palabras de Placer (Trilogía del Placer II) a la venta en plataformas digitales

¡Buenos días a todos!

Pues sí, ya está a la venta Palabras de Placer, el segundo volumen de la Trilogía del Placer. De momento lo tenéis en digital en todas las plataformas digitales. Y en octubre lo podréis conseguir en papel.

¡A disfrutar con los patitos!

SINOPSIS:
Tras la sensualidad explosiva de Trazos de placer, llega ahora una novela igual de intensa y aún más apasionada.
Te lo advertimos y ahora ya lo sabes: con la «Trilogía del Placer», ¡volverás a soñar!
¿Quieres disfrutar con las canciones que hacen vibrar a Melissa, la protagonista de Palabras de placer? Al final de este eBook encontrarás un enlace para acceder a la banda sonora que acompaña a esta sensual historia de amor y pasión.
Melissa y Héctor creen que el amor puede derribar todas las barreras, pero algunas se resisten a caer.
Melissa piensa que Héctor es el hombre perfecto para ella, sin embargo está descubriendo una faceta de él que desconocía.
Melissa está convencida de que Germán pertenece al pasado, pero su ex novio no lo tiene tan claro y ha vuelto más guapo y sexy que nunca...
¿Por qué los ex siempre reaparecen enel momento menos apropiado? ¿Por qué la felicidad junto a alguien nunca puede ser completa? En definitiva, ¿por qué los asuntos del corazón siempre se acaban complicando?
Una historia de hoy sobre mujeres que buscan el amor y hombres que dicen querer solo sexo.
Tan real y tan intensa como la vida misma...

Enlaces de compra: 



Cosas ridículas (pero que luego son graciosas) que te pueden pasar en una cita

¡Buenas, mis soñadoras y soñadores!
Como es lunes, apetece empezar la semana con alegría y risas, así que me he dicho que qué mejor que crear un post de esos graciosos que tanto me gustan, y a ver si también os puedo amenizar un poquito vuestro día.

Como habéis visto en mis otros post, me encantan esas situaciones que son ridiculonas y que, aunque en ese momento te quieres morir de la vergüenza, pasado un tiempecillo (o incluso en ese mismo momento) puedes reirte con ellas. Porque lo mejor es tener sentido del humor y aprender a reírse también con uno mismo cuando le pasan estas cosillas.

El post de hoy va dedicado a las citas... (que puede ser la primera -y en este caso es más vergonzoso-, la segunda o la tercera... Luego ya pasa un tiempo y como hay más confianza -aunque a veces esta da asco, pa' qué mentir- ya no importa tanto y todos nos reímos) y a esas cosas que nos pueden pasar y que te hacen pensar: "Tierra, trágame".

No os voy a decir exactamente cuáles me han pasado, eso lo dejo para vosotr@s, para que intentéis adivinar... Pero os aseguro que alguna de ellas me ha pasado y que, si bien al principio me he querido morir de la vergüenza, después me he reído un montón, y mi pareja también.

Pues... ¡vamos allá!

-La comida entre los dientes. 

Para mí, esta es una de las menos vergonzosas, pero bueno... Siempre está esa sensación de pensar: "Joder, debo de haber quedado como una gilipichi". Pues nada, ahí estás tú comiendo o cenando por primera vez con ese hombre por el que estás empezando a sentir algo (no sé si a vosotr@s os pasa, pero es que a mí me pone muy nerviosa la primera comida o cena con una persona a la que estoy conociendo, y claro, de los nervios luego pasan cosas peores...), estás tan feliz, él soltando bromas que te hacen reír un montón... Y es cuando llega el problema: te estás riendo, estás sonriendo todo el rato y, por cojones, los dientes se te ven. Y él, de repente, empieza a hacer gestos raros que tú no llegas a comprender (hasta piensas si es que va a tener algún tic extraño) y tú sigues sonriendo como una pava hasta que, por fin, te dice esa frase que has visto en tantas películas de risa y que tú pensabas que jamás te la dedicarían a ti: "Mira, perdona, es que... Tienes algo entre los dientes". Y ese algo no es una simple manchita, no, sino un pedazo de trozo de lechuga pegado en tu paleto, más grande casi que el propio diente, y te arrepientes de no haber cogido tu hilo dental o incluso el cepillo de dientes.
-¿Me das un besito...?



-La ropa que decide rasgarse en ese momento feliz.

Ni siquiera es necesario haberse puesto una ropa excesivamente estrecha. En ocasiones, el destino es cruel y decide pasárselo bien a tu costa dejándote en ridículo. Llevas puesto ese vestido tan bonito (aunque un poquito ajustado, para qué mentir) que viste en las rebajas, o tu falda favorita que no usabas desde hace un tiempo, o ese pantalón vaquero que realza tus piernas y tu culo... Y estás fantástica. Te has dado cuenta que cuando has aparecido ante él por primera vez, ha dudado entre darte dos besos o tirarte contra el capó del coche. Total que ha llegado el momento de irse a bailar, o simplemente tienes que agacharte porque se te ha caído algo y... ¡Rascaaaa!
Estás agachá, con tu magnífico culo en pompa, pero el problema es que está ahí mostrándose en todo su esplendor de manera literal. Has oído ese terrible ruido de roto y un airecillo fresco te está entrando por todas tus partes. Si tienes suerte te habrás puesto un bonito conjunto de ropa interior. Si te has puesto un tanga de esos de hilo, lo más probable es que todas tus nalgas estén preparadas para un selfie. Lo único que te queda es levantarte con toda la dignidad que te quede, sonreír y... aguantar el resto de la noche. Si llevas una chaqueta, anudatela a la cintura como cuando éramos jovenzuelos...

Asegúrate de llevar una ropa interior bien bonita. Al menos, que puedas ir con la cabeza bien alta.



-Beber demasiado.

Puede pasar. Puede pasar porque estamos nerviosas, para qué negarlo. Y pensamos que un vinito o una cervecita no puede hacer daño... Craso error porque esa copita y esa cañita se multiplican como por arte de magia y cuando nos queremos dar cuenta tenemos en la mesa una colección de vasos cuya bebida ha bajado a la rapidez de la luz. Y nada, acabas borrachísima, hablando casi que en otro idioma y... lo peor que puede pasarte es que te siente mal y acabes vomitando en medio de la acera mientras él te tiene que sujetar el pelo para que no te lo manches. Pero bueno, si te trata de manera cariñosa y te cuida en esta primera cita, seguramente el éxito está garantizado.
Por una copita que me tome antes de ir a la cita, no va a pasar nada...


 -El pedo fatídico.

Somos mortales. Todos nos tiramos pedos. Y a todos se nos ha escapado uno alguna vez. Lo que sucede es que no es lo mismo estar en tu casa solita donde puedes dar rienda suelta a la Orquesta Sinfónica, que estar en plena cita y que ese pedete puñetero decida ser libre. Es lo que pasa cuando te estás riendo tan tranquila a carcajada limpia, que sin querer pues se escapa. O simplemente piensas que no sonará mucho, pero ha sido un error. Tienes varias opciones: disimular y toser, reírte o soltar alguna gracia. Lo que no se debería hacer es salir corriendo despavorida. 

 Eso si tienes la suerte de fingir que de verdad no ha sido un pedo...


-Los tacones malditos.

Queremos estar bellas para la cita y está claro que unos tacones bien bonitos van a estilizar nuestra figura. Pero esos tacones tan maravillosos pueden ser también tus verdugos y más cuando no estás acostumbrada a llevarlos (que es lo que me pasa a mí, que siempre acabo pareciendo una mezcla entre un pato mareado y Lina Morgan). Lo mejor que te puede pasar es que el pie se te tuerza y camines unos cuantos metros cual trapecista en la cuerda floja pero que salgas airosa. Lo peor es que acabes escoñada en el suelo y él preguntándote si estás bien. Riete también, que es lo mejor.
 Las leñes con tacones nos convierten en expertas bailarinas de break dance...


Y hasta aquí llega el post de hoy. Espero que en este día lluvioso al menos os haya sacado alguna sonrisa.
¡Feliz lunes, soñadoras y soñadores!

martes, 21 de julio de 2015

Trazos de Placer (Trilogía del Placer I) en preventa

¡Hola, soñadores!

Como sabéis, hace aproximadamente un año autopubliqué en mi blog Trazos de placer, un relato de unas 100 páginas contando por encima la historia de Melissa y Héctor. Después llegaría a Amazon Palabras de Placer, la segunda parte.

Hace más de medio año, el día de mi cumple, recibí una fantástica noticia: Grijalbo (la editorial de 50sombras de Grey, de Penguin Random House) estaba interesada en esta historia y quería lanzarla tanto en papel como en digital. Así pues, como veían que la historia de todos los personajes tenía mucho potencial, decidimos convertirla en trilogía para que todo quedara bien explicado.

Por tanto:

-Trazos de Placer ya no es un relato, sino una novela de casi 400 páginas. Esta nueva versión contiene muchas escenas nuevas e inéditas, en las que podréis conocer más a los personajes y saber un poco más acerca de Melissa.

-Palabras de Placer también tiene novedades, en especial el final que es diferente (al haberse extendido a trilogía).

-El tercer libro que próximamente os anunciaré es completamente nuevo y más adelante os hablaré de él.

Por ahora ya tenéis en preventa el primer volumen, Trazos de Placer, en toda las plataformas digitales. Sale a la venta el 1 de agosto en todas ellas y en septiembre en papel.

¡Volverás a soñar!



http://www.amazon.es/Trazos-placer-Trilog%C3%ADa-del-ebook/dp/B00ZSIX00Q/ref=pd_sim_351_1?ie=UTF8&refRID=13B23QKY030N9Z9D4ZR7

viernes, 10 de julio de 2015

Cosas que te dan subidón y te hacen pensar que eres la puta ama

¡Bueeeenas, soñadoras y soñadores!

Como es viernes, hace mucho calor y durante mucho tiempo no había actualizado el blog... Pues me he dicho que ya era hora, ¿no? Que lo tengo muy abandonado al pobre.

Como siempre, os traigo una entrada sobre ralladitas de estas que se me ocurren a mí, y que me hacen pensar. Esta vez he querido recordar aquellas cosas que nos dan un subidón increíble y con las que creemos que somos los putísimos amos y después nos damos cuenta de que nada más lejos de la realidad.

Así que... ¡allá vamos!

1) Cantar en la ducha

Yo no sé vosotr@s, pero yo canto en la ducha. Y mucho. A veces puedo quedarme más tiempo bajo el agua solo por terminar una canción. Y me emociono demasiado, tanto que creo que los vecinos deben de estar de mí hasta el ojete (porque a veces también me da por enchufar el ordenador, buscar en youtube karaokes y ale, a berrear se ha dicho), porque además me encanta cantar canciones de esas que te tienes que desgañitar para ponerle todo el sentimiento que se merece.
Y es que, yo no sé qué magia tiene la ducha, pero en ella parece que todo el mundo sea un portento musical. Oigan, que cuando yo estoy bajo el chorro, ni la Beyonce tiene mi talento. Por no decir que con las gotas de agua rodando por tu cuerpo también parece que seas la bailarina más sexy del mundo (algo que es también un mito y deberían advertírnoslo).
No sabéis la de veces que he cerrado el grifo al terminar la canción, he abierto la mampara y me he encontrado con mi novio descojonándose de mí. Pero claro, es un riesgo. Y yo por sentirme tan reinona cuando canto en la ducha, lo corro.

Pues sí... Lo mismo me pregunto yo que el de la foto. No sé por qué Pitbull no me ha llamado aún para un dueto...
 
 
2) Cantar en el coche
 
Esta es una variante de la anterior y es también uno de esos momentos en los que todo tu arte y talento sale a la luz. ¿Quién no ha cantado con todos sus amigos en el coche a grito pelao? ¿Quién no lo ha hecho incluso viajando sola, apretando las manos en el volante y soltando todo el poder que una siente al ritmo de "I will survive"? Permíteme decirte que si aún no lo has hecho, ya estás tardando. No se puede ir en el coche sin la radio o un CD puestos y sin cantar, por supuesto. ¡Tararea al menos!
 
Es en estos momentos dentro del coche hasta cuando escuchas cantar a ese amigo tan tímido. Jamás lo había hecho nunca, pero se une a tus berridos con "It's my life" de Bon Jovi. Y te das cuenta de que en España hace mucha falta el inglish pitinglish y que nuestra imaginación para inventar letras es enorme. Sí. No nos las sabemos, ¿pero qué más da? Somos capaces de cantarlas y hasta lo que nosotros decimos se parece a lo que dice el cantante. Así que: a cantar en el coche y haciéndolo como si realmente te supieras la letra. No hay nada mejor. Y si de paso el del coche vecino es un jamelgorro que te está observando con los ojos como platos, aprovecha para marcarte alguna calentita de Rihanna.
 
 Y no solo cantar, sino también acompañarlo de gestos exagerados y de bailoteos al límite. Las mejores actuaciones de tu vida se dan en el coche.
 
3) Tener tu propia BSO
 
Yo la tengo, faltaría más. ¿La tenían Olivia Newton John y John Travolta o Nicole Kidman y Ewan McGregor y yo no? Faltaría más, hombre. Que además mi vida es mucho más interesante. 
A mí me sucede cuando voy por las mañanas en el tren camino del trabajo, y me pongo la radio para no quedarme dormida. Cuando bajo del tren continúo con los cascos puestos y aquí es cuando empieza la película. PORQUE SIEMPRE QUE VAS CAMINANDO TE PONEN ESA CANCIÓN QUE DESPIERTA EN TI UNAS GANAS TREMENDAS DE CANTAR Y BAILAR. Sí, te sientes poderos@, se te empiezan a mover todos los músculos del cuerpo, incluso cambias el ritmo de tus pasos y a punto estás de marcarte un bailoteo que ni las Spice Girls en su mejor tiempo. 
Y te preguntas, "¿Si me pongo a bailar y a cantar se unirán a mí todas estas personas que caminan a mi alrededor?
Todavía no lo he llevado a la práctica, pero si algún día lo hago, os diré qué tal los resultados. 
 
Así acabo cualquier día, como en la escena de la peli de Fama... Lo malo es si a mí no se me une nadie.
 
 
4) No llamar al tío por el que te has colgado
 
Ya lo dicen. Hay que hacerse la dura. Has conocido a ese tío por el que todas babearían y, además, es especial. Bueno, lo era hasta que te pidió tu número, se lo diste y prometió "llamarte". Llevas esperando 48 horas a que lo haga, y nada, ¡pero parecía tan majo! Tu dedo tiembla cerca de la tecla de llamada o incluso del wasap.
Pero al final lo consigues. Has superado la barrera de las horas y, si él ya no llama, ¿para qué lo vas a hacer tú? Si quiere algo, que se lo gane. 
Como eres la tía más dura del universo decides celebrarlo tomándote unas birritas con las amigas. Pero claro, con ellas nunca son unas birritas. Siempre son birritas, chupitos, copas y más. Y acabas emborrachándote para olvidar que el jamelgo no te ha llamado. Porque qué cojones, querías que lo hiciera y ahora te arrepientes de no haberlo hecho tú. Pero el alcohol ahoga todas las penas.
El nivel de putísima ama ignorahombres desaparece cuando al día siguiente te despiertas, miras tu wasap y descubres un mensaje suyo. NO TE LO HA ENVIADO ASÍ DE GRATIS, NO. Lo que ha sucedido, como en tu peor pesadilla, es que anoche en pleno éxtasis borrachuzo, le enviaste uno mensaje tú cagándote en todos sus muertos. Y así queda la cosa.
 
Mensaje: Hola, guapo. Mira, te voy a decir una cosita: tengo muchos tíos en la lista como para pasarme el día esperando. Si quieres algo, únete a la cola. 
Mensaje REAL como consecuencia del alcohol: howdk, guaaaaaaaaaaaaaap. Teevoy a deicciru una cosita... tiosss muchhhhioss. qrt joudaddan.
Respuesta del tío en cuestión: Hola... Me robaron el móvil y no pude llamarte. ¿Te encuentras bien?
TIERRA TRÁGAME MODE ON 100%
 
5) Lograr mear en los baños de una discoteca sin que nadie te ayude
 
A veces tus amigas suelen ser de lo más crueles. Entre que una se ha ligao a un potentorro, otra que lo está dando todo en la pista y aquella que va hasta el culo y se ha caído en la pista... Decides ir tú sola al baño. Craso error. Los servicios de una discoteca son un lugar aparte en un mundo paralelo y aquell@s que van sol@s nunca vuelven a ser los mismos. Si la misión se cumple con éxito, salen endurecid@s.
Bueno, pues ahí estás tú esperando en la cola interminable, envidiando a todas esas chavalas que han ido con sus amigas, quienes les podrán sujetar bolsos, puerta o lo que sea mientras hacen sus necesidades.
Y ya te toca a ti y te das cuenta de que justo esa noche llevas ese mono tan coqueto pero que dificulta enormemente el acto de mear. Y encima el bolso más grande que tú. Y al entrar compruebas que la puerta tiene el pestillo roto. Pruebas que superar:
 
1) Sostener el bolso porque el suelo es como un vertedero.
2) Sujetar la puerta para que nadie entre y te pille aponada en el trono.
3) Bajarte el mono y no mearte en el intento porque vas un poco (bastante) mamada.
4) Encontrar la postura adecuada para realizar todas esas cosas.
5) Y moverte mientras haces pipí para que la luz no se apague.
 
TÚ SÍ QUE ERES UNA CONTORSIONISTA Y NO LOS DEL CIRCO DEL SOL. Vamos, ni en el Kamasutra se enseñan esas posturas. A todo eso sumadle el hecho de mear medio agachadas sin posar el culete en la taza del wáter. Para que luego digan los hombres por qué vamos de dos en dos o más al baño. ¿Lo entendéis ahora o qué?
 
Si has logrado todo esto, de verdad que eres la puta ama.
Y por favor, mira antes si hay papel del baño, especialmente si tus aguas son mayores y no menores.
 
Tal cual, oigan, tal cual. Y eso que esa muchacha no lleva bolso ni ná.
 
 
6) Caminar con tacones de 50 centímetros y no morir en el intento
 
Vale, he exagerado. Pero para mí cualquier tacón que sobrepase los 5 cm ya me parece más alto que una noria. 
La cuestión es que hay ocasiones en que por cojones tienes que ponerte unos taconazos porque vamos, no vas a ser menos que las demás. Y también está el hecho de que los has visto en la tienda y te has enamorado de ellos y, aunque sea una vez, tienes que usarlos. 
 Pues bueno, te los pones y quedan preciosos. Te hacen unas piernas estilizadas que pareces la protagonista de Showgirls. Das unos cuantos pasos por la casa y todo parece ir bien. HASTA QUE SALES A LA CALLE. Porque no sé qué pasa, que es poner un pie fuera de la finca y ya todo cambia, parece que el suelo de la calle tiene vida propia y que se empeña en joderte la vida. 
Así que te esfuerzas al máximo en dar lo mejor de ti y al menos no parecer un pato mareao durante los primeros quince minutos. A lo largo de la noche ya se te puede excusar que camines como si te hubieras bebido hasta el agua de los floreros porque, al fin y al cabo, por la madrugada todo el mundo va fatal... pero hasta entonces, y sobre todo cuando todos te pueden observar, MANTÉN TU DIGNIDAD.
Si se presenta ese momento en que el destino quiere ser un hijo de puta, ABRE BIEN LOS OJOS Y PREPÁRATE PARA USAR TODAS TUS ARMAS DE GIMNASTA PROFESIONAL. El pie se te ha torcido. Y sabes que si no haces algo te vas a pegar la hostia de tu vida. NO, NO TIENE POR QUÉ, SÉ RÁPIDA. Mueve el otro pie, juega con el equilibrio. Seguramente vas a dar unos cuantos pasos más en los que la gente apostará hasta su madre por que te vas a caer. En ese momento te conviertes en una mezcla entre Lina Morgan y un pingüino borracho, pero no tiene por qué ser el final de tu vida. Ves toda tu vida pasar por delante, hasta el día aquel en que tuviste la peor diarrea... 
Pero al final LO CONSIGUES. No te caes. Y, en el fondo, has sorteado el peligro de una manera bastante elegante.
¡Tú sí queres la ama!
 
 Para mí llevar tacones es como caminar en la cuerda floja...
 
 
Y hasta aquí el post de hoy. ¡Espero que os haya gustado! Hasta prontito.

martes, 26 de mayo de 2015

Aquellos maravillosos 90...

¡Hola a tod@s! Hace un montón que no actualizaba el blog, ¿eh? Pues he decidido hacerlo con un post un tanto nostálgico pero, al mismo tiempo, divertido. ¡Ya veréis lo bien que lo vais a pasar, especialmente si sois de mi generación! Para los que no, también podréis descubrir un montón de cositas.

En los 90 yo era aún muy pequeña, ya que nací en el 86, pero antes de llegar al 2000 recuerdo un sinfín de cosas que me hacían sonreír. Detalles, lugares, juegos, libros, series que ya no están o que apenas se ven y, por eso, siempre me pregunto: "¿Qué fue de...?

¡Pues vamos allá a revivir la memoria!

1) Los sandwiches de nocilla en los cumpleaños.

MÍTICOS. Y no me digáis que no. Los cumpleaños de tus compañeros molaban precisamente por eso. Todos los niños corríamos como zombis hambrientos para conseguir nuestro sandwich de nocilla porque, el que se quedaba sin él, era un pringao y tenía que comerse el de fiambre reseco. 
Hoy en día esto ya no se ve. A ver, que me parece muy bonito todo eso de las tartas de fondant y tal... Pero leches, a veces son bebés que ni se enteran. Yo sigo pensando que los bocatas de nocilla triunfarían más.

RIP... Juro que en mi próximo cumpleaños habrá sándwiches de nocilla.


2) Los videocluses.

Los echo de menos, en especial en verano. Tenía yo unos doce-trece años cuando abrieron un Intercast Video enfrente de mi casa, con ofertas MARAVILLOSAS. Siete películas por muy poco dinero. Vale, no eran de estreno, y había algunas que no las conocía ni su madre (pero perfecto para conocer nuevas cosillas, ¿no?), otras estaban ralladas y les dabas golpecitos a ver si acababan funcionado... Pero la mayoría molaba. Y me encanta pasarme las sobremesas de verano tirada en el sofá viendo películas.  Y CON VHS, ehh, nada de la mariconada esa de DvD's jajaja

Así, así era al que yo iba... Qué recuerdos, por favor. Esos veranos ya no volverán. Encima se estaba súper fresquito dentro del videoclú y te tirabas en él más de una hora...


3) Los libros de El pequeño vampiro y de Pesadillas.

Quien sea de los noventa y no haya leído estos libros y se haya enganchado a ellos... ¡Debería estar haciéndolo ya!
Todos queríamos tener un amigo vampiro como el prota del libro y vivir aventuras. Y todos queríamos vivir las pesadillas que nos mostraba R,L.Stine (Este tío sacaba más libros que la leche... Ahora que entiendo de todo esto de la escritura he llegado a pensar que tenía un negro literario).
Todavía los leo de vez en cuando... En esos días en los que me siento nostálgica. ¡Y todavía me encantan!

 Cuántas tardes me pasé leyendo estos libros... ¡Ni Crepúsculo ni nada! ¡Viva el pequeño vampiro!



Este era mi favorito. Me cagaba la patilla abajo, os lo juro. Y los protas eran niños como yo... ¡Jamás había leído algo así de terror!


4) Los tazos.

Los adoraba. Es más, muchas veces me compraba paquetitos de patatas solo para que me saliera un tazo. Había de todo, en serio, de todo. HASTA DE CHIQUITO DE LA CALZADA. Pero los que más me gustaban eran los de Looney Tunes, que además si los meneabas los muñequitos también se movían. Y si eras de los guays, tenías un cacharro para meter los tazos. Y si eras más guay, podías ganar muchos tazos. Yo era muy chicote y siempre estaba jugando torneos... A veces hacía alguna trampilla y me llevaba un montón de tazos. VOLVED, POR FAVOR. Los niños de ahora deberían jugar a esto.

Gracias mamá por haberme parido en el 86 y que así haya podido disfrutar de esto....


5) Los test de la Superpop, de la Vale o de la Bravo.

Luego llegaron otras revistas como la Loka, pero las originales eran estas, especialmente la Superpop. Que encima ibas al quiosco y te encontrabas con que regalaban una cosita (que normalmente eran chuminadas, pero a ti te encantaban y te volvías loca), que te daban consejos de sexo (y tú tenías solo 13 años pero te parecía todo genial), que hacían entrevistas al guapo Leo Dicaprio o a los BackStreet boys y que, encima, te ofrecían unos fantásticos test para saber cosas como, por ejemplo: ¿Sabes besar?, ¿Está enamorado de ti ese chico de la primera fila?, ¿Mi mejor amiga está celosa de mí? (A veces hacías alguna trampilla para que te saliera el resultado que tú querías y lo mejor era hacerlos con amigas).

¡Me encanta, por favor! Y encima en este número te enterabas que iban a operar a Brian y sufrías mucho, podías jugar al "gran juego" del Titanic y de súper regalo UN FOTO LIBRO DE FOTOS DE LEO DICAPRIO. Para qué queríamos más, así éramos felices.


6) Línea Directa.

Vale, esto era más para chicas igual que la Súperpop pero oigan, que también he puesto los Tazos. Este era uno de esos juegos que todas las niñas queríamos tener (incluso yo, que era más bien un chicote). Era algo así como Mujeres, Hombres y Viceversa pero de mentira porque vamos, los chicos no existían. Pero había voces grabadas y te llamaban y tú, como una tonta, sonreías de lo más orgullosa.

-Hola, guapa... Me llamo Ryan, ¿te apetece salir conmigo? 
-Oh, claro que sí, ¡aunque seas invisible!
Y debido a esto tuve que ponerme a escribir novelas románticas porque se me llenaban la cabeza de historias.


7) Dragon Ball (Bola de Dragón) y otros dibujos anime (que en esos momentos no sabíamos que eran animes).

La mayoría hemos crecido con dibujos japoneses. Luego están esos amigos que te dicen que ellos nuncan han visto ninguno y te dan ganas de gritarles que no han tenido infancia. Vamos a citar alguno de esos dibujos: Dragon Ball, por supuesto (he aquí una mega fan de Vegeta y de toda la serie, tenía hasta merchandising de todo tipo...), Ranma 1/2, Heidi, Bésame Licia, Doraemon, Captain Tsubasa (que aquí se llamó Oliver y Benji, toma ya) y muchos otros... Os animo a que me digáis los que veíais vosotros ;).

Durante muchos años creí que si me lo proponía, podría hacer un Kame Hame Ha o volar. 



8) El príncipe de Bel-Air ( y otras series).

Ya que hemos mencionado dibujos, no podemos dejar de lado aquellas series con las que nos hemos criado. El príncipe de Bel-Air y su fantástico opening, ¡Friends! (oh, dios, cuántas horas en la camita viendo esta serie...), Expendiente X, Alf y su obsesión con los gatos, El coche fantástico, Dinosaurios, Salvados por la Campana, Sensación de Vivir y todas esas series de adolescentes (esto tiene un post aparte). ¿Os animáis a decirme más?

Aaal oeste en Philadelphia crecía y vivía sin hacer mucho caso a la policía, juugaba al basket sin cansarme demasiado porque por las noches me sacaba el graduado.Cierto día, jugando al basket con amigos, unos tipos del barrio me metieron en un lío y mi madre me decía una y otra veeez: 
-¡Con tu tío y tu tía irás a Bell Air!


9) Las series de adolescentes con actores que, en realidad, tenían casi 30 años.

Hoy en día parece que esto está más acorde (como en Física y Química que, bueno, tienen unos veinte o veintiuno y dicen que son estudiantes de bachiller pero, oigan, puede ser). Pero en los 90 las series de adolescentes que estudiaban en el instituto contaban con actores viejunos. Vamos, que habían repetido tropecientas veces. No nos importaba. Eran lo suficientemente adictivas como para que nos diera exactamente igual.

Miren esta foto de la serie Sensación de vivir. Se supone que eran estudiantes de instituto pero, oigan, en el mío parecíamos todos mucho más pequeños. El Luke (el moreno del centro) estaba ya para graduarse en la universidad.


9) Y... la ropa de los 90.

A ver, esto no es que lo eche mucho de menos, pero sí que recuerdo algunas cosillas con nostalgia. En los 90 nos iba la pana (bueno, creo que más bien a nuestras madres) y teníamos pantalones de pana, faldas de pana, vestidos de pana..., nos gustaban los sombreros porque los llevaba Blossom en la serie y queríamos ser como ella y las niñas llevábamos pincitas en la cabeza, que ibas a los chinos  (en esa época todavía el todo a 100) y encontrabas un montón de diversos tipos. 

Bueno, yo nunca llegué a vestir así, pero. sí que éramos bastante coloridos...

En el pelo llevábamos ciento y la madre de pincitas...

Y hasta aquí llega el post de hoy. Espero que os haya gustado, que hayáis revivido vuestra infancia o adolescencia con nostalgia y que os animéis a dejarme vuestros comentarios recordando cositas y así las compartimos todos juntos.

¡Un besote a tod@s!

viernes, 13 de marzo de 2015

Situaciones graciosas y... RIDÍCULAS.

¡Hola a tod@s! Hacía tiempo que no escribía ninguna de mis entradas reflexionando sobre algo. Pensaba sobre lo que podía escribir y, al final, el otro día di con la idea. Pero la manera en la que encontré la inspiración no es que fuera demasiado buena... Vale, ahora lo pienso y me río, pero en ese momento no fue así.

El post de hoy va dedicado a todas esas situaciones que nos pasan que, evidentemente, son graciosas pero que en esos momentos no sabemos si reír o echarnos a llorar. Estoy segura de que, alguna vez, hemos vivido algo así. 

Sucedió que el otro día me levanté con el tiempo justo para coger el tren para ir al trabajo. Mientras mi novio me llevaba a la estación en el coche, yo iba gritando como una posesa porque tenía claro que el tren ya habría pasado. No obstante, cuando entramos a la calle de la estación, vislumbré a la gente todavía esperando en el andén... ¡Bien, iba a cogerlo! Y aquí es cuando viene la primera situación gracio-ridícula (así las voy a denominar a partir de ahora).

SITUACIONES DE GOLPES Y HOSTIAZOS

1) Coger un tren en el último segundo.

Seguramente os ha pasado. Pues a mí no hasta el otro día y, la verdad, espero que no me suceda otra vez. En esta situación entras a la estación como una posesa, mirando a un lado y a otro con los ojos inyectados en sangre como Hulk porque ves que el tren está parado en la vía pero aún tienes que pasar el billete por la maquina. Lo metes. No funciona. Te vas a la otra máquina y esta vez se abre y puedes pasar. Pero justo en ese momento retumba en tus oídos el pitido del tren avisando que se marcha. "NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO", gritas en tu mente (aunque en realidad no es en tu mente, sino que se ha materializado y estás chillando con tu voz a lo monstruo como en las pelis y parece que todo sucede a cámara lenta). Al final logras subir al tren en la última milésima de segundo, cuando las puertas se están cerrando. Te quedas parada en el centro del vagón, porque la cabeza no te da para más, con una sonrisilla orgullosa ya que piensas que tu entrada ha sido heroica. 
Nada más lejos de la verdad: has entrado con los pelos revueltos, la cara de psicokiller y el grito ese que ha asustado a los que van en el vagón.

Conclusión: Te llevas la risilla de la gente y un pedazo moratón en el brazo porque, minutos después, te das cuenta de que las puertas se han cerrado contra ti aprisionándote casi.

Pues os digo que casi casi parecía yo esa chica de la foto...


2) Caída ante tíos buenos.

Esta es la pesadilla de las adolescentes, aunque supongo que para los adultos también. 
Vas caminando un día por la calle toda feliz porque sabes que, en el parque del centro, se reúne con sus amigos ese jamelgo que tanto te gusta. Total, que te has vestido de manera rompedora, te sientes guapa y segura. Y llevas taconazos. Meeec. Error, error. Ves a lo lejos al buenorro, con esa sonrisa que hace que se te caigan las bragas al suelo, y te dispones a pasar por delante del grupito. Y es que encima los amigos tampoco están mal. Caminas segura, con la cabeza bien alta, sabiendo que ellos están girando la cabeza hacia ti porque, joder, estás buenísima ese día... PLAF. Hostia al canto. Los tacones se te doblan y te caes al suelo como Betty la Fea (lo mejor que te puede pasar es que tan solo se te doblen pero que logres continuar caminando. El movimiento a lo Lina Morgan que haces en ese momento también es ridículo, pero no tanto como aparecer despatarrada en el suelo delante del jamelgo).

Hay diferentes versiones de esta gracio-situación: pisar una caca, descubrir que llevas la falda subida y se te ven las bragas o, directamente, que seas tan patosa que te disloques el tobillo aun sin llevar tacón).

Conclusión: dolor en el culo o, pongámonos en lo peor, un esguince y, encima, que el jamelgo ya no te va a volver a ver del mismo modo. Bueno, si tienes la suerte de ser la prota de una novela puede que se enamore de ti.

 Así es como te quedas unos segundos, esperando que todo sea una maldita pesadilla. Pero no, te levantas y encima habrás caído en alguna caca, ya verás.


SITUACIONES EN LOS WC.

3) El maldito papel pegado en tus zapatos.

Pues esto no tiene mucho misterio. Vas al wc a hacer tus necesidades, cuando terminas te adecentas y, finalmente, vuelves a salir. Vas caminando tan tranquila, con tu bonita sonrisa iluminando tu cara, hasta que te das cuenta de que la gente se está riendo de ti. Te preguntas qué cojones puede pasar... Te miras de arriba a abajo y es cuando descubres que, pegada a tu zapato, hay una tira de papel del baño que de tan larga que es podrías usar como cola de tu futuro traje de novia.

-Oiga, lleva usted un papel pegado al tacón...
Bajas la mirada hasta tus hermosos zapatos y compruebas con horror que es verdad. Intentas disimular.
-No, es que es la última moda, ¿sabe?
-¿Ah, sí? Pues ya no saben qué inventar...
Y te alejas con el papel pegado hasta que echas a correr y te vas a un rincón a quitártelo.


4) Pensar que una está sola en el WC cuando no lo está.

Aquí también hay diferentes versiones. Una es en la que te estás cagando a morir y te metes en un baño público sin poder aguantarte más. Pueden pasar dos cosas: que ya haya gente dentro y escuche tu mascletà o que entren después e, igualmente, la oigan.
Después está esa situación en la que entras y no hay nadie. Y claro, te sientas, haces tu pipí de princesita y... te tiras tal peaco que crees que el baño se ha roto. Pero bueno, no pasa nada porque estás sola. Así que sueltas un par más, que la hamburguesa se te ha hecho un poco pesada. Terminas, tiras de la cadena tan feliz, incluso tarareas alguna cancioncilla de Disney... Y entonces abres la puerta y descubres que hay una persona lavándose las manos. CÓMO ES POSIBLE, si no has oído nada. Pero ahí está, y tú tienes que lavarte las manos con la cabeza gacha, intentando hacer caso omiso de la sonrisilla de la otra persona.

-Prrr, prrr, prrr...
-Oiga, ¿podría parar ya? ¡Parece que esté en una Orquesta Sinfónica!


SITUACIONES DURANTE EL SEXO

Pues sí, gente. Durante el sexo no todo es divertido y apasionado. Eso solo es así en las pelis y en las novelas. La realidad es más cruda. Veamos:

5) Pedos vaginales.

Recuerdo cuando hace un montón de años una amiga me habló de esto. Yo me reí mucho y le dije que eso no era posible, que era una leyenda urbana. Sin embargo, me aseguró que le había pasado y yo le dije que a mí nunca, cosa que era verdad. Pero basta decir eso para que, como una maldición, te toque la lotería. 
Estás ahí tan animada, él también... Vamos, que está siendo un espectáculo total, el mejor sexo de tu vida que ni en las mejores novelas eróticas. Que por cierto, cuando a veces leo o escribo me da por pensar que en determinada postura tendría que salir un pedo vaginal... Pero claro, sería cargarse la magia. Bueno, que sí, que estás en tu apogeo, que sabes que el orgasmo llegará pronto, él te va a cambiar de postura y maldita la hora en la que ha hecho eso porque entonces algo sale de ti, algo que te hace gracia, claro, pero que en el fondo no sabes cómo se lo va a tomar el otro, en especial si es la primera vez que lo haces con él. 

Conclusión: O fingís que no ha pasado nada y continúais dándole a la mandanga, u os reís y también le dais a la mandanga. NUNCA OS detengáis. Eso hará que piense que el gas ha venido de otra parte.

-Cariño... ¿Ese era cular o vaginal?


6) El palomino.

Os preguntaréis qué cojones es esto. Pues algo muy asqueroso, oigan. Esto no nos suele pasar a nosotras. Al menos, que yo sepa, las mujeres somos bastante limpias en eso... Y si nos pasa, habrá sido por un descuido muuuy grande. 
Pero imaginad que estáis en ese momento tan maravilloso de quitarse la ropa. Él, que está tremendo, que es el jamelgo con el que has soñado desde que llevabas trenzas, se empieza a bajar los bóxer -de Calvin Klein y todo- y, entonces, ves algo que dudas que sea real. Intentas no mirar porque sabes que, si descubres lo que es, todo terminará ahí y todas tus creencias se derrumbarán. Pero al final miras y una arcada te sobreviene: restos de materia fecal. 

Conclusión: Coge tu ropa y huye.

Y en este último he puesto una foto de mi Ben Barnes porque no me apetecía ver un calzoncillo cagao.


Hay muchas más situaciones en las que te ríes y, al mismo tiempo, te sientes ridícula. Más adelante, cuando tenga más tiempo, añadiré más. De momento espero que hayáis disfrutado con estas...

¡Ya sabéis, espero vuestros comentarios en el blog! Muchos besotes.

lunes, 9 de marzo de 2015

Adelanto de Tiéntame sin límites

Mientras llega a vuestras manos... ¿Queréis un adelanto de TIÉNTAME SIN LÍMITES? Nada más y nada menos que 40 PÁGINAS GRATIS para que vayáis abriendo boca hasta que os llegue de la librería o en el kindle.

Un regalito de la editorial y mío.

¡Ya me contáis vuestras impresiones sobre este comienzo? jajaaj

Adelanto Tiéntame sin límites

Booktrailer TIÉNTAME SIN LÍMITES

¡Buenas tardes a todas mis tentadoras y a los tentadores!

El otro día en Facebook puse el booktrailer de Tiéntame sin límites, la segunda parte de la trilogía Tiéntame.

Hoy os lo pongo aquí para los que me seguís por el blog (que sé que tengo un poquillo abandonado, lo siento. Juro que pronto me pongo a escribir cosillas en él otra vez).

Un saludo a tod@s y espero que os guste el booktrailer, que está hecho con mucho cariño.


miércoles, 25 de febrero de 2015

¡Primera semana de marzo, Tiéntame sin límites a la venta!

¡Hola, tentadoras y tentadores!
Pues sí, aunque parecía que el tiempo iba a pasar muy lento cuando salió el primero, la verdad es que ha sido todo lo contrario. Ha pasado rapidísima y la próxima semana sale a la venta TIÉNTAME SIN LÍMITES, el segundo volumen de la trilogía.


Como siempre, podréis haceros con él tanto en librerías si leeis en papel o en Amazon, Googleplay etc si preferís hacerlo en formato digital.

¿Preparadas para caer en una tentación sin límites?

#Yosoyunatentadora


miércoles, 11 de febrero de 2015

¡San Valentín se acerca y con él el estreno de la esperada "Cincuenta sombras de Grey!"

El día 13 de febrero se estrena en España la película de la famosa trilogía.




¿Ya tenéis vuestras entradas? ¿Qué esperáis encontrar en la peli? ¿Cuáles son vuestras expectativas?

Animaos a contarme.

Os dejo uno de los traileres.