martes, 21 de julio de 2015

Trazos de Placer (Trilogía del Placer I) en preventa

¡Hola, soñadores!

Como sabéis, hace aproximadamente un año autopubliqué en mi blog Trazos de placer, un relato de unas 100 páginas contando por encima la historia de Melissa y Héctor. Después llegaría a Amazon Palabras de Placer, la segunda parte.

Hace más de medio año, el día de mi cumple, recibí una fantástica noticia: Grijalbo (la editorial de 50sombras de Grey, de Penguin Random House) estaba interesada en esta historia y quería lanzarla tanto en papel como en digital. Así pues, como veían que la historia de todos los personajes tenía mucho potencial, decidimos convertirla en trilogía para que todo quedara bien explicado.

Por tanto:

-Trazos de Placer ya no es un relato, sino una novela de casi 400 páginas. Esta nueva versión contiene muchas escenas nuevas e inéditas, en las que podréis conocer más a los personajes y saber un poco más acerca de Melissa.

-Palabras de Placer también tiene novedades, en especial el final que es diferente (al haberse extendido a trilogía).

-El tercer libro que próximamente os anunciaré es completamente nuevo y más adelante os hablaré de él.

Por ahora ya tenéis en preventa el primer volumen, Trazos de Placer, en toda las plataformas digitales. Sale a la venta el 1 de agosto en todas ellas y en septiembre en papel.

¡Volverás a soñar!



http://www.amazon.es/Trazos-placer-Trilog%C3%ADa-del-ebook/dp/B00ZSIX00Q/ref=pd_sim_351_1?ie=UTF8&refRID=13B23QKY030N9Z9D4ZR7

viernes, 10 de julio de 2015

Cosas que te dan subidón y te hacen pensar que eres la puta ama

¡Bueeeenas, soñadoras y soñadores!

Como es viernes, hace mucho calor y durante mucho tiempo no había actualizado el blog... Pues me he dicho que ya era hora, ¿no? Que lo tengo muy abandonado al pobre.

Como siempre, os traigo una entrada sobre ralladitas de estas que se me ocurren a mí, y que me hacen pensar. Esta vez he querido recordar aquellas cosas que nos dan un subidón increíble y con las que creemos que somos los putísimos amos y después nos damos cuenta de que nada más lejos de la realidad.

Así que... ¡allá vamos!

1) Cantar en la ducha

Yo no sé vosotr@s, pero yo canto en la ducha. Y mucho. A veces puedo quedarme más tiempo bajo el agua solo por terminar una canción. Y me emociono demasiado, tanto que creo que los vecinos deben de estar de mí hasta el ojete (porque a veces también me da por enchufar el ordenador, buscar en youtube karaokes y ale, a berrear se ha dicho), porque además me encanta cantar canciones de esas que te tienes que desgañitar para ponerle todo el sentimiento que se merece.
Y es que, yo no sé qué magia tiene la ducha, pero en ella parece que todo el mundo sea un portento musical. Oigan, que cuando yo estoy bajo el chorro, ni la Beyonce tiene mi talento. Por no decir que con las gotas de agua rodando por tu cuerpo también parece que seas la bailarina más sexy del mundo (algo que es también un mito y deberían advertírnoslo).
No sabéis la de veces que he cerrado el grifo al terminar la canción, he abierto la mampara y me he encontrado con mi novio descojonándose de mí. Pero claro, es un riesgo. Y yo por sentirme tan reinona cuando canto en la ducha, lo corro.

Pues sí... Lo mismo me pregunto yo que el de la foto. No sé por qué Pitbull no me ha llamado aún para un dueto...
 
 
2) Cantar en el coche
 
Esta es una variante de la anterior y es también uno de esos momentos en los que todo tu arte y talento sale a la luz. ¿Quién no ha cantado con todos sus amigos en el coche a grito pelao? ¿Quién no lo ha hecho incluso viajando sola, apretando las manos en el volante y soltando todo el poder que una siente al ritmo de "I will survive"? Permíteme decirte que si aún no lo has hecho, ya estás tardando. No se puede ir en el coche sin la radio o un CD puestos y sin cantar, por supuesto. ¡Tararea al menos!
 
Es en estos momentos dentro del coche hasta cuando escuchas cantar a ese amigo tan tímido. Jamás lo había hecho nunca, pero se une a tus berridos con "It's my life" de Bon Jovi. Y te das cuenta de que en España hace mucha falta el inglish pitinglish y que nuestra imaginación para inventar letras es enorme. Sí. No nos las sabemos, ¿pero qué más da? Somos capaces de cantarlas y hasta lo que nosotros decimos se parece a lo que dice el cantante. Así que: a cantar en el coche y haciéndolo como si realmente te supieras la letra. No hay nada mejor. Y si de paso el del coche vecino es un jamelgorro que te está observando con los ojos como platos, aprovecha para marcarte alguna calentita de Rihanna.
 
 Y no solo cantar, sino también acompañarlo de gestos exagerados y de bailoteos al límite. Las mejores actuaciones de tu vida se dan en el coche.
 
3) Tener tu propia BSO
 
Yo la tengo, faltaría más. ¿La tenían Olivia Newton John y John Travolta o Nicole Kidman y Ewan McGregor y yo no? Faltaría más, hombre. Que además mi vida es mucho más interesante. 
A mí me sucede cuando voy por las mañanas en el tren camino del trabajo, y me pongo la radio para no quedarme dormida. Cuando bajo del tren continúo con los cascos puestos y aquí es cuando empieza la película. PORQUE SIEMPRE QUE VAS CAMINANDO TE PONEN ESA CANCIÓN QUE DESPIERTA EN TI UNAS GANAS TREMENDAS DE CANTAR Y BAILAR. Sí, te sientes poderos@, se te empiezan a mover todos los músculos del cuerpo, incluso cambias el ritmo de tus pasos y a punto estás de marcarte un bailoteo que ni las Spice Girls en su mejor tiempo. 
Y te preguntas, "¿Si me pongo a bailar y a cantar se unirán a mí todas estas personas que caminan a mi alrededor?
Todavía no lo he llevado a la práctica, pero si algún día lo hago, os diré qué tal los resultados. 
 
Así acabo cualquier día, como en la escena de la peli de Fama... Lo malo es si a mí no se me une nadie.
 
 
4) No llamar al tío por el que te has colgado
 
Ya lo dicen. Hay que hacerse la dura. Has conocido a ese tío por el que todas babearían y, además, es especial. Bueno, lo era hasta que te pidió tu número, se lo diste y prometió "llamarte". Llevas esperando 48 horas a que lo haga, y nada, ¡pero parecía tan majo! Tu dedo tiembla cerca de la tecla de llamada o incluso del wasap.
Pero al final lo consigues. Has superado la barrera de las horas y, si él ya no llama, ¿para qué lo vas a hacer tú? Si quiere algo, que se lo gane. 
Como eres la tía más dura del universo decides celebrarlo tomándote unas birritas con las amigas. Pero claro, con ellas nunca son unas birritas. Siempre son birritas, chupitos, copas y más. Y acabas emborrachándote para olvidar que el jamelgo no te ha llamado. Porque qué cojones, querías que lo hiciera y ahora te arrepientes de no haberlo hecho tú. Pero el alcohol ahoga todas las penas.
El nivel de putísima ama ignorahombres desaparece cuando al día siguiente te despiertas, miras tu wasap y descubres un mensaje suyo. NO TE LO HA ENVIADO ASÍ DE GRATIS, NO. Lo que ha sucedido, como en tu peor pesadilla, es que anoche en pleno éxtasis borrachuzo, le enviaste uno mensaje tú cagándote en todos sus muertos. Y así queda la cosa.
 
Mensaje: Hola, guapo. Mira, te voy a decir una cosita: tengo muchos tíos en la lista como para pasarme el día esperando. Si quieres algo, únete a la cola. 
Mensaje REAL como consecuencia del alcohol: howdk, guaaaaaaaaaaaaaap. Teevoy a deicciru una cosita... tiosss muchhhhioss. qrt joudaddan.
Respuesta del tío en cuestión: Hola... Me robaron el móvil y no pude llamarte. ¿Te encuentras bien?
TIERRA TRÁGAME MODE ON 100%
 
5) Lograr mear en los baños de una discoteca sin que nadie te ayude
 
A veces tus amigas suelen ser de lo más crueles. Entre que una se ha ligao a un potentorro, otra que lo está dando todo en la pista y aquella que va hasta el culo y se ha caído en la pista... Decides ir tú sola al baño. Craso error. Los servicios de una discoteca son un lugar aparte en un mundo paralelo y aquell@s que van sol@s nunca vuelven a ser los mismos. Si la misión se cumple con éxito, salen endurecid@s.
Bueno, pues ahí estás tú esperando en la cola interminable, envidiando a todas esas chavalas que han ido con sus amigas, quienes les podrán sujetar bolsos, puerta o lo que sea mientras hacen sus necesidades.
Y ya te toca a ti y te das cuenta de que justo esa noche llevas ese mono tan coqueto pero que dificulta enormemente el acto de mear. Y encima el bolso más grande que tú. Y al entrar compruebas que la puerta tiene el pestillo roto. Pruebas que superar:
 
1) Sostener el bolso porque el suelo es como un vertedero.
2) Sujetar la puerta para que nadie entre y te pille aponada en el trono.
3) Bajarte el mono y no mearte en el intento porque vas un poco (bastante) mamada.
4) Encontrar la postura adecuada para realizar todas esas cosas.
5) Y moverte mientras haces pipí para que la luz no se apague.
 
TÚ SÍ QUE ERES UNA CONTORSIONISTA Y NO LOS DEL CIRCO DEL SOL. Vamos, ni en el Kamasutra se enseñan esas posturas. A todo eso sumadle el hecho de mear medio agachadas sin posar el culete en la taza del wáter. Para que luego digan los hombres por qué vamos de dos en dos o más al baño. ¿Lo entendéis ahora o qué?
 
Si has logrado todo esto, de verdad que eres la puta ama.
Y por favor, mira antes si hay papel del baño, especialmente si tus aguas son mayores y no menores.
 
Tal cual, oigan, tal cual. Y eso que esa muchacha no lleva bolso ni ná.
 
 
6) Caminar con tacones de 50 centímetros y no morir en el intento
 
Vale, he exagerado. Pero para mí cualquier tacón que sobrepase los 5 cm ya me parece más alto que una noria. 
La cuestión es que hay ocasiones en que por cojones tienes que ponerte unos taconazos porque vamos, no vas a ser menos que las demás. Y también está el hecho de que los has visto en la tienda y te has enamorado de ellos y, aunque sea una vez, tienes que usarlos. 
 Pues bueno, te los pones y quedan preciosos. Te hacen unas piernas estilizadas que pareces la protagonista de Showgirls. Das unos cuantos pasos por la casa y todo parece ir bien. HASTA QUE SALES A LA CALLE. Porque no sé qué pasa, que es poner un pie fuera de la finca y ya todo cambia, parece que el suelo de la calle tiene vida propia y que se empeña en joderte la vida. 
Así que te esfuerzas al máximo en dar lo mejor de ti y al menos no parecer un pato mareao durante los primeros quince minutos. A lo largo de la noche ya se te puede excusar que camines como si te hubieras bebido hasta el agua de los floreros porque, al fin y al cabo, por la madrugada todo el mundo va fatal... pero hasta entonces, y sobre todo cuando todos te pueden observar, MANTÉN TU DIGNIDAD.
Si se presenta ese momento en que el destino quiere ser un hijo de puta, ABRE BIEN LOS OJOS Y PREPÁRATE PARA USAR TODAS TUS ARMAS DE GIMNASTA PROFESIONAL. El pie se te ha torcido. Y sabes que si no haces algo te vas a pegar la hostia de tu vida. NO, NO TIENE POR QUÉ, SÉ RÁPIDA. Mueve el otro pie, juega con el equilibrio. Seguramente vas a dar unos cuantos pasos más en los que la gente apostará hasta su madre por que te vas a caer. En ese momento te conviertes en una mezcla entre Lina Morgan y un pingüino borracho, pero no tiene por qué ser el final de tu vida. Ves toda tu vida pasar por delante, hasta el día aquel en que tuviste la peor diarrea... 
Pero al final LO CONSIGUES. No te caes. Y, en el fondo, has sorteado el peligro de una manera bastante elegante.
¡Tú sí queres la ama!
 
 Para mí llevar tacones es como caminar en la cuerda floja...
 
 
Y hasta aquí el post de hoy. ¡Espero que os haya gustado! Hasta prontito.