lunes, 29 de agosto de 2016

El maravilloso y frikazo mundo de los juguetes sexuales II (continuación)



¡Buenas tardes, soñador@s! Qué abandonado tenía el pobre blog… Esta mañana he pensado que ya iba siendo hora de retomarlo y, al recordar una de las antiguas entradas de hace unos meses unido a lo que he ido investigado de cuando en cuando… Pues sí, se merecía una actualización con este post.
Como recordaréis algun@s, hace unos meses publiqué una entrada titulada “El maravilloso y frikazo mundo de los juguetes sexuales”. No es que yo me pase el día buscando por Internet estas cosillas debido a un oscuro pasado o alguna filia oculta, sino porque como ya sabéis, pues en la Trilogía del Placer aparece un juguetito de lo más mono que causó furor y que se convirtió casi en un personaje más. 
Antes y después de la documentación de la novela, busqué muchos juguetes para ver cuál le iba mejor a la prota y en esas excursiones internetiles me encontré de todo. SÍ, DE TODO. Y para demostrároslo, creé aquella entrada con juguetes curiosos y frikis y, como os gustó tanto, he pensado que terminar el lunes con un poco de humor era lo mejor para hoy.

Antes de entrar en materia con el post en sí, quería confesaros algo: a veces visito sex-shops, en especial si estoy en un centro comercial donde siempre hay alguno. Y no solo para inspirarme, sino porque despiertan en mí una profunda curiosidad. Todavía recuerdo la primera vez que pisé uno. Una amiga y yo éramos muy jóvenes, no habíamos cumplido los dieciocho y una tarde decidimos hacer una incursión a uno de estos lugares que se nos antojaba como algo sumamente prohibido. Pensamos que no se nos permitiría la entrada, pero nadie se fijó en nosotras o quizá, como no compramos nada, no fue necesario. La cuestión es que llegamos a la tienda nerviosas, entre risitas, y nos quedamos en la puerta con el estómago encogido hasta que al final una (y no recuerdo si ella o yo) tomó las riendas y nos internamos en un nuevo mundo. Era enorme. Y había tantas cosas. Y gente (siempre habíamos pensado que estaría vacío o que sería como en las pelis, con personas rarunas, y es que a los 17 años en cuestiones sexuales aún eres un poquito prejuiciosa). Nos gustó, la verdad. Hasta que descubrimos una zona que nos causó repeluzno y salimos casi gritando (ese sex-shop todavía tenía cabinas con una cortinita en las que podías visionar una peli y hacer tus faenas ahí y no sabéis cómo olía aquello. A los 17 años, que todavía eres inocente y te asomas a lugares que no…). En fin, que después de esto durante un tiempo me daba vergüenza ir a un sex-shop. Pero a medida que pasan los años vas perdiendo la vergüenza en muchas cosas. Y, total, en los sex-shop hay cosas que te dan alegría, qué leches. Y siempre me quedo mirando ensimismada algunos juguetes, sin poder apartar la vista de ellos, hasta que una dependienta o un dependiente me pregunta amablemente si puede hacer algo por mí…

Y tras confesaros esto, pasemos al post en sí. Aquí os dejo una selección de juguetes que me llamaron la atención, me causaron risa o me hicieron abrir los ojos como platos.

1) MI PEQUEÑO “PORNI”.
Lo siento. Siento haberlo escrito en mayúsculas, pero es que no encontraba otra forma. Quisiera que hubierais visto mi cara cuando descubrí esto. Fue una mezcla de “¿QUÉ COÑO ES ESTO?” y, al segundo, risas descontroladas. Y vuelta a empezar.
Bueno, pues esto es, claramente, una cola diva de un poni. Y deseé encontrar la explicación de cómo usarlo, pero tan solo hallé un “Si fuiste fan del pequeño poni y ahora lo eres del sexo anal, esto es perfecto para ti”. Y creo que, en realidad, con esa frase ya hay suficiente.
Bonito es, ¿no? Tan rosa, tan suave… No hay que abandonar lo cuqui.

Es tan suave, tan rosa... ¡Por Dios, qué pelazo! ¡Si es mejor que el mío!


2) Dildo de un personaje famoso de películas.
Bueno, en el otro post de hace unos meses como colofón final os endiñé el dildo del actual presidente de los EEUU (sí, de Obama. ¿Saldrán próximamente de Hillary o de Trump?). Tuvo mucho éxito. Y he encontrado dildos con más formas.
Os voy a dar una pista: “Yo soy tu padre”.
Perfecto para fanses de La guerra de las galaxias o de aquellas que en sus fantasías más secretas piensan en Darth Vader. Oigan, que no pasa nada. Que tiene una voz profunda y sexi, de esas de galanes de telenovelas… ¿No os lo imagináis susurrándoos un: “Voy a hacer que grites, nena?”
Y os añado que he encontrado muchas variantes de dildos, solo tenéis que hacer una búsqueda y os toparéis con David el Gnomo, la Torre Eiffel, una monja y muchos más. Adaptados a las necesidades de cada un@.


Novio de Elena que ha encontrado el dildo escondido: ¡Oh, cariño, cómo me gusta este muñeco que me has regalado de Darth Vader! Aunque tiene una forma un poco rara, ¿no?



3) Condones de sabor a bacon.
Yo creo que esto lo han inventado en EEUU como complemento de tu desayuno. A ver, tenemos de todos los colores y sabores. Que si fosforito para que te guíes en la oscuridad, que si rojo, que si fresa, que si chocolate, que si tutifrutti…  Pues ya era hora uno para los/las amantes de la carne, joder. Tanta fruta y tanto dulce. ¿A quién no le apetece comerse un pene y paladear ese sabor a barbacoa? Que no tienes unas Ruffles en tu casa, pues un condón te puede servir también. El lema de la compañía: “Que tu carne sepa carne”. Y encima van acompañados de un lubricante porcino para dar mayor regustillo al asunto.
Sh, eso sí. No apto para vegetarianos.


"Mi vida... ¿Te apetecen también unos huevicos, ya de paso?"



4) Disfraz de OVEJA.
He de reconocer que la cara de la oveja es mona y que con esos pechos (¿serán operados?) sería capaz de cautivar a muchos. En el otro post ya puse otro juguete que era una oveja hinchable y en Amazon estaba en el puesto 1 de los más vendidos, con lo que, al parecer, las OVEJAS CAUSAN FUROR. ¿Por qué? No lo sé y continúo en pos de la respuesta.


Ya no se lleva ser Heidi...

 

5) Anal Ring Toss Game.
Juro que yo soy muy abierta de mente, pero hay cosas con las que me descojono. No puedo evitarlo. Con esto también me sucedió. Curioseando por amazon, me topé con este nombre y me dije “Bueno, el típico anillo de estos, como los vaginales…”. NO, no podía andar más desencaminada. ¿Conocéis el juego ese de colocar un palo en el suelo y tratar de acertar con los aritos? Sí, eso que también encontramos en las casetas de las ferias para que nos regales un peluche de mierda. Bueno, pues se trata de una variante de ee juego.
Las reglas son muy sencillas, cariños: os metéis el palito por entre las nalgas, os colocáis a cuatro patas con el culo en pompa y, ale, a esperar a que vuestra pareja acierte con todos los aros. Para que luego digan. Si caer en la rutina sexual es muy difícil con todos estos avances…


"¡5! ¡5 de 5! ¡Se lleva usted el premio gordo!"



6) Mano para hacerse un trabajillo.
Se puede comprar en Japón y cuesta un ojo de la cara. No sé quién inventó esto, supongo que alguien muy cansado de hacerse pajas o alguien que sintió lástima por esas personas que estaban cansadas de hacerse pajas. No he podido encontrar un vídeo con el funcionamiento, pero me da repeluzno. A ver, nunca sabes lo que va a pasar. ¿Y si el chisme se vuelve loco y se te queda enganchado? 

-Pacoooo. Adónde vas corriendo así de un lao para otro por toa la casa!
-Socooooorrooo (fap,fap,fap)





7) Hello Touch.
No, este aparatito no sirve para controlar tus pulsaciones cuando sales a correr. En realidad, se usa para el verbo reflexivo de correr. Vamos, que es un vibrador. Es más, en la descripción del producto nos aseguran que es uno de los vibradores más potentes del mercado. Yo no sé, pero ahora me ha despertado la curiosidad porque en invierno, con guantes, nadie va a ver que los llevo puestos…


-Cariño, que creo yo que tendrías que ir al médico porque el aparatico ese de controlar las pulsaciones como que te ha dado un tic, ¿no?



8) Oral Sex Light.
A ver, yo no lo sé porque nunca he hecho una excursión de este tipo, pero seguramente en algunos casos es complicado e introducirse en determinados parajes puede resultar una hazaña. Si andas un poco perdida, no pasa nada. Te colocas este pinganillo que lleva acoplada una linterna y podrás internarte en los recovecos más oscuros de tu pareja. Recomendado para gente un poco cegata, imagino.

"Tierra llamando al Mayor Martínez... Por favor, responda. ¿Ha encontrado vida inteligente por ahí?"



9) El ORGASMATRON.
No me digáis que el nombre del juguete no os llama la atención. En su propio apelativo ya te hace pensar en un semental que te regalará como seis o siete orgasmos. Pues no andas desencaminada, pero a tu pareja también. Y es que es como una lavadora (sí, a ver, que de siempre ha sido conocido que con el programa centrifugado da gustico, lo que pasa que te resbalas y por eso en las novelas eróticas no sale, ya que no es fisno) que, arriba del todo, lleva acoplá una silla de cabalgar para que te conviertas en una amazona. Sola. Acompañada. Qué más da. Pero ya nunca volverás a ver las lavadoras igual y tampoco los toros embolados de la feria.

 -Mira, Juan, ¡si se puede elegir la intensidad del orgasmo y todoooooooooaaahhhh!

10) KaYLANI Foot Fetish.
Y este es el último, porque después de esto me tiemblan un poco las manos y no soy capaz de seguir escribiendo.
A primera vista no es algo tan raro: un pie femenino con las uñas pintadas para los fetichistas de los pies. Si no se tiene uno real a mano, no está tan mal, ¿no?
Pero os confieso otra cosa: Por debajo tiene una vagina.
DOS POR EL PRECIO DE UNO.

-Necesito contarte un secreto... Mis pies no son como los de todas las mujeres...


Y hasta aquí llega el post de hoy, soñador@s. Seguramente en un futuro volveré a hacer investigaciones y me encontré cosillas más curiosas y frikis para venir a animaros el día. Espero que este nuevo viaje por el mundo de los juguetes sexuales os haya gustado y hecho reír.

miércoles, 20 de enero de 2016

El maravilloso y frikazo mundo de los juguetes sexuales

Hola, mis amores.

En una de las presentaciones de la "Trilogía del placer", la presentadora (mi querida Connie Jett, que también es autora) me preguntó que qué hacía Elena Montagud cuando se aburría en casa. Había dos opciones: contestar que me divertía con Ducky (la ocasión bien lo habría merecido) o que buscaba juguetes eróticos por internet. Y esto último precisamente es lo que dije.

Antes de que penséis que soy una loca pervertida, sí que es verdad que, en ocasiones, me da por navegar por el extenso mundo de internet y me encuentro con cosas surrealistas, divertidas e increíbles. Gracias a eso, ahora tod@s conocemos a Ducky y es, sin duda, también uno de los protas de la trilogía.

Pero justamente en esa época en la que buscaba un juguetito para Melissa (al final me decidí por Ducky porque adoro los patos y era taaan mono), me topé con otros realmente sorprendentes. Y curiosos. Y rarunos. Hacía mucho que no actualizaba el blog, aunque ya tenía pensada esta entrada desde hace tiempo y hoy, que he tenido un ratillo libre, me he decidido a mostraros ese... MARAVILLOSO Y FRIKAZO MUNDO DE LOS JUGUETES SEXUALES. Juguetes hay muchos, por supuesto, pero os quiero mostrar aquellos que, a mí, me dejaron enamorada o patidifusa.

1) El patito vibrador.

Nuestro querido Ducky no podía faltar en esta lista. Cuando lo vi, me dije que debía ser el fiel compañero de Melissa. Duckies hay muchos, y todos ellos monísimos y divertidos. Además, tiene el punto positivo de que, si algún día te lo dejas olvidado por ahí, puedas fingir que es un simple pato de bañera disfrazado de diablo, o de sado, o de divina, o de pirata...
Tras publicar la trilogía, los creadores de Ducky se pusieron en contacto conmigo para decirme lo contentos que estaban... ¡Y me enviaron unos cuantos para mi disfrute personal! Si os decidís a compraros uno, os aseguro que la presentación también es una cucada. Nuestro adorable Ducky va acompañado de un manual de instrucciones en el que te lo presentan como un auténtico amigo... del que no querrás separarte nunca. 

Novio de Elena: Cariño... Me he encontrado con este patito en la bañera... ¡Qué modernos los hacen ahora, con vibración y todo! No veas lo nuevo que me ha dejado...
Elena: Eh, sí... (Se lo arranca de las manos como una loca).


2) El gusano vibrador.

Una variante de Ducky. A quien no le gusten los patos, pues ale, aquí tienen también gusanos. En serio, hay toda clase de chismes de estos con formas de animalitos... Ya no te podrás quejar de que no tienes mascota. Y a esta no hay que sacarla a pasear, ni limpiarle cacas ni darle de comer.

  ¡Y hasta viene en tamaño de viaje! Para que no te lo olvides en esos viajes en los que estás tan solita...


3) Flor vibradora.

Si vibradores, de eso hay mucho. Y no solo con formas de animalicos, no. Si tú eres más una amante de la naturaleza o una auténtica fan de las flores... Aquí tienes esta rosa. Bueno, eso es lo que te dicen que es. A mí me parece más un Pokemon.

¡Rosimon, te elijo a ti! 
4) Huevos vibradores. 

A veces, cuando pensamos en objetos sexuales, siempre nos viene a la cabeza que van destinados más a mujeres, pero los hombres también cuentan con un surtido de juguetitos con los que cumplir sus fantasías más tórridas. También existen los huevos vibradores para mujeres, pero yo os he querido enseñar uno para hombres. ¿Por qué me llamó la atención? PORQUE SE PELAN Y TODO, SE PELAN, EN SERIO. COMO UN HUEVO DURO. Y ya lo pelas y te sale el huevo y encima dentro va un sobre de lubricante, para acompañar. Es elástico y resistente. 

Os dejo un vídeo y todo para que veáis el funcionamiento. Sorprendente.


-Ni Huevos Kinder, ni pollas. Lo que se lleva ahora son los huevos tenga.
-¡Pues póngame una docena, por favor!


5) Kit Clonador de Pene.

Vale, este es uno de los juguetes con los que yo flipé. Hay de varios colores y tal, pero yo encima os traigo el fluorescente, para que la cosita de tu chico brille en la oscuridad. O, si eres tío y quieres hacer como Nacho Vidal que se hizo una réplica de su trancazo (jejeje, mola la broma, eh xD), ¡pues ya no hay ningún problema! Además, en la página web donde encontré este juguete, te especifica que es completamente realista y que, aparte de brillar en la oscuridad (ESTO ES COMO UNA NUEVA VERSIÓN DE LOS GUSILUZ, ¿NO? UNA MÁS GUARRINDONGA, CLARO), vibra. 
Si estás harto de que tu chica se compre los vibradores más modernos y gigantescos del mercado, ahora tienes la oportunidad de regalarle uno de tu pene. Seguro que si se lo regalas para su cumple, se pondrá de lo más contenta.

-Toma, cariño, para que no me olvides nunca en tus noches más solitarias...
-Pero Pepe... No sé, me da así la impresión de que el tuyo era un poquito más pequeño, ¿no...?


 
6) El libro vibrador.

Para cualquier amante de la literatura. Ahora todo aquello que vivimos al leer los libros, se puede hacer realidad (bueeeno, valeee, casi todo). Una compañía francesa ha decidido que hay que vivir la literatura erótica en carne propia. Y se les ha ocurrido que qué mejor que hacerlo con un vibrador conectado al libro electrónico. Se conecta vía Bluetooth... Y ale, a estimular el punto G. ¿Cómo funciona? A través de los gestos del lector. Que digo yo... ¿Qué hará eso cuando haga yo un movimiento juguetón con la lengua? ¿O si aprieto las piernas? ¿O...? En fin, que si se quiere cambiar la intensidad porque ya no podemos disimular más, se acaricia el libro o se respira en él. 

Y si lo que quieres es vivir al máximo, pues ale, utilízalo con tu pareja porque también existe una app que lo controla a distancia. Imagina ahí en casa de la suegra cenando... Tu chico se conecta y toma, dale, ahora tiene el control él (Uy, qué peligroso)... Tú con cara de suplicio (je, de suplicio del bueno) y tu suegra ofreciéndote más cocido, que estás mu delgada. 



En el autobús:
-Señora, ¿está usted bien? Es que está haciendo unos ruidos muy raros...
Golpeando el kindle: -¡Oh, sí, sí....  (Insértese nombre de cualquier personaje literario que nos produzca orgasmos).



7) Oveja hinchable.

Este fue uno de los que más me sorprendió, para qué mentir. Me quedé así mirando la pantalla en plan:  ¿Y esto... esto para qué es lo que é? Que cada uno tiene sus gustos, y no me meto en ellos, pero una está acostumbrada a ver muñecas o muñecos hinchables y se topa con esto y qué queréis que os diga, sorprende.
Pues nada, que en realidad esta ovejita, que por si fuera poco cuenta con un agujero (¡faltaba más, oiga, hay que darle realidad!) y que me lleva un lacito rojo y tiene cara de guapa, va destinada para las despedidas de soltero. Si es que los tíos entre ellos en ocasiones son muy cabroncetes... Ni muñeca hinchable, ni stripper ni ná, ¡para el Juan una oveja!
Y que conste que, en Amazon, está el nº 1 de los más vendidos en artículos de broma. En algunas webs pone que es para satisfacer los instintos más animales... Ejem. ¡No comment!

Sexy, la cabra es. Todo hay que decirlo. 
8) Dildo de un personaje famoso.
Vale, he dejado este juguete para el final porque quería rematar con una traca bien fuerte. Un dildo no es un juguete erótico fuera de lo común... Bueno, eso pensáis. No lo es si se trata de uno con forma de pene normal. Pero cuando te venden uno con la cara de una de las personas más famosas del mundo, entonces la cosa cambia.
Mi cara, al encontrarme con este juguetito, fue de: "¿Really?, ¿Esto está pasando?". ¿Quién cojones quiere un dildo así? ¿Y para qué? ¿Con qué perversas intenciones? En serio, miles de preguntas rondaron por mi cabeza... Y aún no las he resuelto. Si me queréis ayudar, acepto gustosa.
Os dejo la foto del susodicho... Lo tenéis que adivinar.

  Azul democrático... Oro presidencial... (Leedlo como si fuera la adivinanza de "oro parece, plata no es..."). ¿Qué cosita es?
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Sí, ¡LO HABÉIS ADIVINADO! Vuestros ojos no os engañan... Se trata de unos dildos de OBAMA, el presidente de los EEUU.
Si lo que queréis es un toque americano, ya sabéis... Para que luego digan que está todo inventado. Siempre hay alguna mente retorcida que nos mostrará que no. ¿Qué pensará el presidente de todo esto? 
Y hasta aquí llega el post de hoy, queridas soñadoras.
Espero que este pequeño viaje por el mundo de los juguetes eróticos haya sido de vuestro agrado y os haya hecho reír.